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Sirve México de esquirol de EUA contra Canadá: LA VERSIÓN NO OFICIAL / Por Jesús López Segura Destacadas Editorial TLCAN 

Sirve México de esquirol de EUA contra Canadá: LA VERSIÓN NO OFICIAL / Por Jesús López Segura

Trump, Peña y el propio López Obrador celebran el acuerdo bi-la-te-ral

 

Ayer finalmente se alcanzó un acuerdo bilateral que, se supone, podría significar un avance en el tratado trilateral que se ha venido negociando durante prácticamente un año entre México, Estados Unidos y Canadá. Pero este acuerdo preliminar, festinado por Donald Trump y, al mismo tiempo, por Enrique Peña Nieto, como un gran logro para sus respectivos países, sembraría, de entrada, serias dudas sobre a cuál de las dos naciones realmente beneficia, porque en muchos rubros de las rudas negociaciones, los intereses eran mutuamente excluyentes.

Por ejemplo, si a pesar de la firma de un tratado “de libre comercio” con México, Estados Unidos mantiene los aranceles que impuso al acero mexicano, la firma del acuerdo significa un evidente retroceso para nuestro país, y el brindis con tequila que propuso irreflexivamente el eufórico presidente Peña (porque Trump es abstemio, es decir, no bebe mi gota de alcohol porque se pone más loco que de costumbre) no tendría ningún sentido.

La pregunta es ¿por qué López Obrador y su representante, Jesús Seade Helú, celebran el acuerdo?

Y la respuesta se relaciona con al menos tres aspectos de la negociación que el propio López Obrador ha dicho se mantuvieron en secreto:

1.- Se agregaron cláusulas que los neoliberales mexicanos, es decir, los negociadores de Peña, no se habían preocupado en incluir y que tienen que ver con la soberanía nacional en materia energética y la posibilidad de modificar la constitución para echar abajo la Reforma en la materia que impuso Peña.

2.- Se planteó mejorar los sueldos de los trabajadores en las reglas de origen de la industria automotriz, cláusula en la que insistía Canadá y que México, sin la intervención del representante de López, jamás habría aceptado, porque los neoliberales salvajes están dispuestos a cualquier cosa (incluso a echarse unos tragos con Donald Trump), menos a pagar sueldos decorosos, porque fincan su productividad y sus ganancias en el sacrificio de los trabajadores.

3.- En un sentido amplio, López Obrador le ha hecho sentir a Trump que el mejor muro para evitar el éxodo de mexicanos y centroamericanos que huyen hacia los Estados Unidos en busca de mejores condiciones de vida, es generando inversión y empleo, para que se queden en sus países de origen con sueldos decorosos. Parece que Trump empieza a entender que el TLC no benefició a su país, como él asegura y con razón, pero tampoco al pueblo de México, excepción hecha de un puñado de empresarios voraces que se han enriquecido hasta la ignominia al amparo de ese tratado, arrojando el efecto secundario de la miseria de millones de emigrantes potenciales.

Por eso todo el mundo está feliz. Trump porque impuso las cláusulas que se le dio la gana, las que Canadá no le habría permitido.

Videgaray y compañía, porque estando más que dispuestos a convertirse en esquiroles de Canadá, ya habían forjado sus inmensas fortunas para un retiro de ensueño y les vale madre, por lo tanto, que haya o no continuidad en el saqueo.

Y López Obrador porque el acuerdo brinda una cierta estabilidad económica transitoria que le dará tiempo para instrumentar sus políticas, que incluirán acuerdos de comercio con países latinoamericanos y otros mercados europeos y del resto del mundo, preservando la soberanía nacional frente al gigante norteño.

Enhorabuena.

 

P.D.- Yo también estaré feliz si una vez en el poder, López Obrador les toma cuentas a estos saqueadores desalmados.

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