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Invitan a cuatro consorcios foráneos presuntamente “inmaculados” a licitar para Dos Bocas

Pero a pesar de la confianza del Gobierno Federal, esos consorcios parecen tener mucha cola que les pisen

El gobierno de México invitó a los consorcios Bechtel-Techint y Worley Parsons-Jacobs, así como a las empresas Technip y KBR, a participar en la licitación para construir la séptima refinería en el puerto de Dos Bocas, en el municipio de Paraíso, Tabasco, informó ayer la secretaria de Energía, Rocío Nahle.

Las invitaciones restringidas a este grupo de compañías fueron lanzadas a las 9 de la mañana del lunes y establecen para su construcción un plazo de tres años, seis paquetes de obra y al menos un 50 por ciento de contenido nacional, dijo la funcionaria en Tula.

Las empresas son de origen estadunidense (Bechtel, Jacobs, KBR), australiano (Worley Parson), francés (Technip) e italiano (Techint).

Pemex seleccionó a las mejores empresas del mundo en construcción de refinerías, aquellas que demostraron tener una amplia experiencia en la ejecución de este tipo de obra, capacidad técnica y económica, calidad, con antecedentes y prácticas de operación transparentes, y con códigos de ética y responsabilidad comprobados, afirmó Nahle.

Pero diversos noticiarios y medios escritos ponen en cuestionamiento lo señalado por Nahle en cuanto a la presunta “confiabilidad” de esas 4 empresas, supuestamente intachables, a las que el propio Presidente López Obrador ratifica su absoluta confianza esta mañana en su conferencia, cuando a pregunta expresa de por qué desconfía de empresas mexicanas y no las incluye en el paquete, AMLO responde que no quiere otro problema como el de Odebrecht. Y justamente la revista Proceso revela implicaciones de una de esas empresas con la compañía brasileña corruptora por excelencia.

El oscuro historial de Techint, una de las trasnacionales que va por Dos Bocas

POR ARTURO RODRÍGUEZ GARCÍA

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- La trasnacional ítalo-argentina Techint, de oscuras operaciones en territorio nacional, es una de las cuatro empresas que competirá para construir la refinería de Dos Bocas, en Tabasco, la obra emblemática del sexenio en el sector energético.

Techint es una compañía que ya ha sido beneficiada con jugosos contratos para realizar obras en la reciente década y que, además, aparece ligada a la investigación que por corrupción se desarrolla en Brasil en torno a Petrobras.

Proceso publicó en su edición 2107 del 18 de marzo del 2017 el historial de esta empresa. Hoy la titular de la Secretaría de Energía, Rocío Nahle, dio a conocer que el acto de “invitación restringida” para construir Dos Bocas inició este lunes con la entrega de convocatorias a dos empresas en consorcio: la estadunidense Bechtel con la ítalo-argentina Techint y la australiana Worley Parsons con la estadunidense Jacobs, mientras que en solitario van la estadunidense KBR y la francesa Technip.

A continuación, parte del reportaje de Arturo Rodríguez García sobre Techint.

“Implicado en las investigaciones por corrupción de la brasileña Petrobras, la trasnacional argentina Grupo Techint lleva poco más de una década expandiéndose en México, donde florecen sus millonarios negocios en el sector público o como subcontratista.

“La clave de este impresionante desarrollo ha sido la colaboración efectiva entre sector público y sector privado”, dijo el magnate Paolo Rocca, presidente de Techint, al agradecer la presencia y apoyo de Enrique Peña Nieto, quien en su oportunidad aplaudió la confianza del inversionista y aprovechó para presumir la Reforma Energética.

Esa cordialidad contrastaba con los reportes anuales que Techint hace en la Bolsa de Nueva York. Por ejemplo, lejos de elogiar las reformas estructurales, como hizo en el acto, el más reciente informe anual de la trasnacional alerta sobre riesgos para sus inversiones en México por dos motivos: la violencia y las leyes cambiantes…

… El 1 de octubre de 2013, cuando ya se barajaban las implicaciones de la corrupción en Petrobras, Peña Nieto recibió en la residencia oficial de Los Pinos a Marcelo Odebrecht, presidente del consorcio que lleva su apellido y quien, año y medio después, sería apresado cuando la justicia brasileña descubrió su participación en una red internacional de sobornos para conseguir contratos.

Esa misma operación, conocida en Brasil como Lava Jato, abrió una línea de investigación sobre Techint, hasta ahora no resuelta. Inclusive Ricardo Ourique Márques, director de Techint Ingeniería y Construcción, fue detenido unas horas para declarar en las indagatorias.

Techint y Odebrecht trajeron sus sociedades a México. En particular, la empresa constructora de la primera estuvo encargada de realizar obras millonarias para la planta Etileno XXI de la segunda y que se encuentra en la mira de distintas indagatorias desde que en diciembre pasado la justicia estadunidense reveló que el brasileño pagó sobornos en México, donde hasta febrero pasado, sin embargo, no se había abierto ninguna investigación.

Pero, ante todo, el contrato para construir una de las obras más relevantes del sexenio en el sector energético fue otorgado a Odebrecht en asociación con Techint y la mexicana Arendal. Se trata de la Fase II del Gasoducto Los Ramones que, con poca transparencia gracias a las disposiciones de la Reforma Energética, les otorgó Pemex, con un costo de 945 millones de dólares.

Con presidentes y secretarios

La expansión de Techint, presente en todo el país, pasa principalmente por Nuevo León. El propio Rocca expuso en su mensaje del pasado 1 de marzo que fue hace 10 años cuando se inició “un ambicioso programa de inversión”. Sólo en los primeros siete años la empresa invirtió 9 mil millones de dólares aquí, añadió.

Este semanario (Proceso 1600) dio a conocer el origen de esa expansión, cuando la trasnacional adquirió Grupo IMSA, una de las empresas emblemáticas de Monterrey, que se sumó a la adquisición, un año antes, de Tamsa, el consorcio fundado al amparo del poder por el expresidente Miguel Alemán y el magnate Bruno Magnani, de quienes Roberto Rocca, padre de Paolo, fue socio desde los cincuenta.

No fue el único presidente con el que de alguna manera se conectó Techint. En 1999 el gobierno de Ernesto Zedillo le otorgó un contrato para la conversión y proveeduría de carbón en la termoeléctrica de Petacalco, Guerrero. Una investigación realizada en ese entonces por el auditor Marco Antonio Díaz Tobías permitió saber que la asignación era irregular. Ya en el gobierno de Vicente Fox los funcionarios panistas optaron por dar carpetazo al caso y mover al auditor de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) a Pemex.

Entre los aspectos conflictivos que nadie se animó a abordar destacaba que en una empresa asociada con Techint, Grupo Mexicano de Desarrollo, era directivo Ernesto Zedillo Velasco, hijo del hoy expresidente.

Pero la expansión de 10 años a la que se refirió Rocca se inició en las postrimerías del sexenio de Fox, cuando Techint adquirió la regiomontana Hylsa, una de las empresas insignia de la acaudalada familia Garza Sada. El 22 de agosto de 2005 Grupo Alfa, entonces controlador de Hylsa, anunció la venta a Techint, controladora de Ternium, por un monto de 2 mil 500 millones de dólares.

Grupo Techint es proveedor de Pemex y de la CFE, cuyo consejo de administración preside el secretario de Energía, que en ese entonces era Fernando Elizondo Barragán. Su hermano, Alejandro, era el director general de Hylsa, y ahí permaneció luego de que la adquiriera Techint.

El avance de Techint continuó un año después y bajo condiciones similares pero que implicaron aún más a un secretario de Estado. Todo se inició el 2 de octubre de 2006 cuando el entonces secretario de Energía del foxismo, Fernando Canales Clariond, acudió a un acto de Grupo IMSA, por entonces empresa familiar de la cual era accionista.

Ahí aclaró que no iba con “la cachucha de secretario”, sino porque esa (su) empresa era muy importante en el sector siderúrgico y la energía representaba 30% de los costos de producción acerera. El sector acerero es atendido por la Secretaría de Economía, de la cual Canales había sido titular meses antes.

El 22 de abril de 2007, concluido el gobierno de Fox, una maniobra permitió a Canales y a sus hermanos comprar las acciones de sus primos, los Clariond Reyes Retana, para venderlas de inmediato a Grupo Techint que, como se ha dicho, era proveedor de la CFE y de Pemex, cuyos consejos de administración, para entonces, presidía Canales.

Las ganancias que los cuatro hermanos Canales Clariond obtuvieron de la operación con Techint se estimaron en 507 millones de dólares. Techint pagó por IMSA 3 mil 200 millones de dólares en total….

Con información de La Jornada, Proceso, y la Conferencia matutina del Presidente López Obrador

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