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Ruiz Esparza evade acusaciones de corrupción y defiende el NAIM en Texcoco

Con puras justificaciones trascendió su comparecencia en el Senado

 

 

Tocó el turno a Gerardo Ruiz Esparza, secretario de Comunicaciones y Transportes (SCT), de comparecer ante el Senado, quien aseguró que el “avance real” de la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) es de 31.8% y no de 20% como afirmaron representantes del gobierno electo, defendió la opción de Texcoco y aclaró que la fecha final para la conclusión de esta obra será junio del 2022.

Centrándose en el costo del proyecto y no en los argumentos ambientalistas en contra de Texcoco, dijo que el costo de cancelar el proyecto en ese lugar sería de 100 mil millones de pesos, de los cuales 60 mil millones recaerían sobre el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) y los 40 mil millones restantes, sobre las empresas más los créditos por 30 mil millones contratados en bonos verdes.

Ante los cuestionamientos por los efectos ecológicos y medio ambientales del NAIM en Texcoco, Ruiz Esparza dijo cínicamente que “hasta respirar tiene un costo ecológico”, pero que “se ha cuidado esta parte como un tesoro” y que “tendremos un aeropuerto Platinum, es decir, totalmente amigable con el medio ambiente”.

El titular de la SCT insistió en que la primera fase del NAIM se elevó de 170 mil a 285 mil millones de pesos, “primero por el tipo de cambio que se contrató en 21.4 pesos por dólar” y luego, por la ampliación, mencionando por primera vez el costo mensual de la construcción: cinco mil millones de pesos y 40 mil millones más que, en total, se tendrán que pagar en los próximos meses.

Insistió que la opción a favor del NAIM en Texcoco, “no es mi opinión personal, es una opinión técnica”. Luego, citó los informes de MITRE, de la OACI, de la IATA, de ingenieros holandeses y de la Facultad de Ingeniería de la UNAM, entre otras.

Sobre la opción de construirlo en la base aérea de Santa Lucía, afirmó que esta terminal “no puede operar por interferencia de los espacios aéreos” con el actual aeropuerto “Benito Juárez” de la Ciudad de México, según estableció MITRE. Añadió que “para que sea factible la compatibilidad”, debe ser “una opinión técnica”.

Gerardo Ruiz dijo que el proyecto en Texcoco “lleva cuatro sexenios de análisis y estudio” y está “suficientemente analizado”. Indicó que se le pidió a Mitre cambiar la orientación de las pistas para no afectar con expropiaciones a los habitantes de San Salvador Atenco y otros municipios aledaños.

Respecto al lago, afirmó que no desaparecerá, sino que, incluso, “tendrá aguas limpias”. Mencionó que en los terrenos donde se construye el NAIM fueron depositados los restos del sismo del 85 en la Ciudad de México, así como acero de la empresa Sosa Texcoco. “Era un foco contaminante”, afirmó.

El secretario se hizo al desentendido con las acusaciones de corrupción y evadió dar explicaciones claras al ser cuestionado insistentemente sobre las múltiples obras con sobrecostos o sin terminar durante su gestión como titular de la SCT –como el Tren México-Toluca o el suspendido tren México-Querétaro-.

Incluso, evadió el tema de la Recomendación de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) sobre su responsabilidad en el accidente del socavón del Paso Exprés de la carretera México-Cuernavaca.

Durante su comparecencia ante integrantes de la Comisión de Comunicaciones y Transportes del Senado, Ruiz Esparza volvió a señalar que fue “la basura” la responsable del socavón. Repitió que no renunció al cargo porque “fue a hacerle frente al problema” y presumió que “se pidió de inmediato una auditoría y se indemnizó a la familia” de las dos personas muertas.

Luego, justificó cínicamente: “Hay más de 50 socavones en todo el país, incluso con muertos y nadie ha pedido la renuncia de los gobernadores”. Incluso, presumió que la SCT fue “la única que se preocupó por los dos muertos” y que “hay responsables directos” que deberán ser sancionados.

Sobre los retrasos en la polémica obra del Tren México-Toluca, Ruiz Esparza justificó que “es más compleja, incluso, que la del Nuevo Aeropuerto”, y se comprometió a que estará listo el 98% para diciembre.

Afirmó que el costo original de la obra fue de 45 mil millones de pesos y “se ha actualizado 54 mil millones de pesos”. Según dijo, la obra debe terminarse en junio de 2019.

El titular de la SCT justificó el alza reciente en el peaje de las autopistas administradas por el Fonadin, al decir que no fue del 16% al 20%, sino del 5% y que este incremento no fue decisión de la dependencia a su cargo, sino del mismo Fondo, así como de Banobras y la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

En materia de conectividad en el programa México Conectado, Gerardo Ruiz Esparza admitió que no han logrado la cobertura del 100%, sino de “casi 50%” a través de 105 mil conexiones en sitios públicos. “Es un servicio que tiene que contratarse a un privado”, se justificó.

Sobre la corrupción, sin inmutarse con los múltiples escándalos en la dependencia que dirige, invitó “a todo el que tenga elementos de intentos de corrupción” a que se lo informara.

“Si han sido objeto de algo a cambio de una obra, que lo digan. Con gusto me sumo a esa denuncia. Si hay el caso y alguien tiene algún daño, que lo diga y yo lo acompaño a presentar esa denuncia”, afirmó el inamovible titular de la SCT.

Finalmente, en respuesta a las preguntas del senador Emilio Alvarez Icaza, quien lo cuestionó por el presunto desvío de mil 600 millones de pesos de las obras de la autopista Chamapa-Lechería a la campaña de Alfredo del Mazo en el Estado de México, el titular de la SCT se lavó las manos y dijo que ese fue un acuerdo entre la Secretaría de Hacienda y el gobierno de Toluca por un litigio que ganó la autoridad local.

La empresa OHL “ha sido acusada durante mucho tiempo de manera ilegal” por una persona “que usted sabe quién es”, señaló Ruiz Esparza en respuesta a Alvarez Icaza, en relación con el abogado Paulo Diez Gargari.

“Soy totalmente ajeno” a la “siembra” de la pistola en el automóvil de Diez Gargari, le respondió al senador quien lo cuestionó porque el hijo del secretario de Comunicaciones y Transportes participó en ese operativo.

“No tengo ni un solo vínculo con Grupo Higa ni con OHL y no han sido favorecidas de ninguna manera”, sentenció.

Con información de Proceso.

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