Estás aquí
Por qué 2030 es la fecha límite de la humanidad para evitar una catástrofe global Ecología Otras noticias 

Por qué 2030 es la fecha límite de la humanidad para evitar una catástrofe global

¿Podemos todos ayudar para evitar el calentamiento global?

 

Una investigación del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC) de la ONU muestra que el planeta podría cruzar el umbral crucial de 1,5 grados Celsius -por encima de los niveles preindustriales- en solo 12 años, lo que en su criterio, conllevaría a una “catástrofe global”.

Condiciones climáticas anómalas como sequías extremas, incendios forestales, escasez de alimentos para cientos de millones de personas, así como la extinción total de los arrecifes de coral, diez millones de personas más expuestas a inundaciones, cada vez menos zonas aptas para el cultivo de cereales, podrían ser solo los primeros síntomas.

Una diferencia de solo medio grado de temperatura tendría consecuencias devastadoras para nuestro planeta, por lo que cada vez es más urgente limitar el aumento de la temperatura global a un máximo de 1,5 grados centígrados, advirtió este lunes el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático de la ONU (IPCC).

Y el tiempo para actuar se nos está acabando, se asegura en el último informe del IPCC, el que ha sido descrito como “un último llamado” para salvar a la Tierra de una inminente catástrofe.

De hecho, según el reporte, actualmente vamos camino a un aumento de 3 °C, muy por encima del máximo de 2 °C contemplado por los Acuerdos de París sobre cambio climático, acuerdos a los que la mayoría de los países del planeta se comprometieron a mantener pero de los cuales por cierto, Donald Trump, representante del país más contaminante del mundo, decidió retirarse.

Y es que, hasta ahora, se pensaba que al mantener el calentamiento por debajo de 2 grados este siglo se podrían manejar los cambios que sufrirá el planeta, pero según el nuevo informe, ir más allá de los 1,5 grados es poner en riesgo la habitabilidad de la Tierra.

El IPCC proyecta que un aumento de la temperatura global de 2 grados acabaría con todos los arrecifes de coral.
Mientras que un incremento de 1,5 los reducirá entre un 70% y un 90%, dos grados los extinguirían casi por completo.

Otra diferencia importante es que el nivel del mar aumentaría 10 centímetros más al pasar de 1,5 a 2 grados. Puede parecer poco, pero esta diferencia implica que diez millones de personas más estarían expuestas a inundaciones.

También tendría un impacto significativo en la temperatura y acidez del océano, y en la capacidad de cultivar cultivos como el arroz, el maíz y el trigo.

Y el IPCC afirma que limitar el calentamiento a 1,5 frente a los 2 grados supondría reducir el número de personas expuestas a los riesgos climáticos y la pobreza en varios cientos de millones.

También limitará la prevalencia de enfermedades como el dengue y la malaria.
Por lo pronto, las emisiones de gases de efecto invernadero ya han elevado aproximadamente un grado centígrado la temperatura global respecto a los niveles preindustriales.
“Ya estamos en la zona de peligro”, explica Kaisa Kosonen, de Greenpeace.
“Ambos polos se están derritiendo a un ritmo acelerado; árboles antiguos que han estado allí durante cientos de años están muriendo repentinamente y acabamos de tener un verano en que gran parte del mundo estaba en llamas”.

¿Es demasiado tarde?

El Panel afirma que todavía podemos conseguir que la temperatura del planeta no aumente 3 grados más.
Pero esto requiere cambios urgentes y de gran escala por parte de gobiernos e individuos. Además, tendríamos que invertir una gran cantidad de dinero cada año: alrededor del 2.5% del PIB mundial durante dos décadas.

El informe afirma que si se quiere cumplir la meta del 1,5 habría que disminuir las emisiones de dióxido de carbono (CO2) en un 45% para el año 2030.

Para 2050 deberían haber desaparecido.

 

Otras medidas son que las energías renovables proporcionen hasta el 85% de la electricidad global para 2050 y que 7 millones de kilómetros cuadrados de tierra (más o menos el tamaño de Australia) se dediquen a cultivos energéticos.

El copresidente del IPCC Jim Skea afirma que si esto es posible o no dependerá de la voluntad política.
“Si leen el informe y deciden actuar de inmediato, entonces mantener la subida en 1,5 grados sigue estando a nuestro alcance. Pero es una decisión que se debe tomar lo antes posible”, aseguró Skea.

Para el corresponsal de temas ambientales de la BBC, Matt McGrath, la de este lunes es la advertencia más comprehensiva hasta la fecha de los riesgos del aumento de las temperaturas globales.

“A los científicos probablemente les hubiera gustado escribir en letras mayúsculas ‘ACTÚEN YA, IDIOTAS’, pero necesitaban decirlo con hechos y números”, dijo por su parte Kaisa Kosonen, de la ONG Greenpeace, quien estuvo de observadora en las negociaciones que precedieron a la publicación del reporte.

“Hay muchas acciones que solo implican un poco de sentido común”, explica a la BBC Aromar Revi, coordinador y autor principal del informe.

“Los ciudadanos y los consumidores están entre los actores más importantes para evitarlo”, considera y menciona cinco medidas urgentes para ello:

 

1. Utilizar el transporte público
Caminar o andar en bicicleta o usar el transporte público, en lugar del carro reducirá las emisiones de carbono.
Y, también, te mantendrá en forma.
Montar bicicleta en lugar de carro puede ser una contribución para disminuir el calentamiento global.
“Podemos elegir la forma en que nos movemos en las ciudades y, si no tienes acceso al transporte público, asegúrate de elegir políticos que ofrezcan opciones para eso”, afirma Debra Roberts, copresidenta del IPCC.
Si es absolutamente necesario, usa un vehículo eléctrico y elije el tren en lugar del avión para tus viajes.
Da un paso más allá cancelando tus viajes de negocios y utilizando, en cambio, las videoconferencias.

2. Ahorra energía
Pon la ropa húmeda al sol en lugar de utilizar secadoras y trata de ahorrar al máximo electricidad.
Usa temperaturas más altas para enfriar las habitaciones o más bajas para calentarlas.
No se trata solo de usar “energía limpia” sino de consumir menos energía.
Aísla el techo de tu casa para evitar la pérdida de calor durante los inviernos.
Apaga y desenchufa tus aparatos electrodomésticos cuando no estén en uso.
Y la próxima vez que salgas a comprar un equipo, asegúrate de verificar que haga un uso eficiente de la energía.
Trata de comprar equipos que usen energía de forma eficiente.
También puedes adoptar una fuente de energía renovable para algunas de las necesidades de tu hogar, como los calentadores solares de agua.

3. Trata de consumir menos carne
La producción de carne roja lleva a un número significativamente mayor de emisiones de gases de efecto invernadero que la de pollo, frutas, verduras y cereales.
En la cumbre del clima de París, 119 naciones se comprometieron a reducir las emisiones agrícolas en este sentido, sin embargo, no hubo ninguna indicación de cómo hacerlo.
Tú, en cambio, puedes contribuir a ello.
Come más verduras y vegetales y menos carne roja
Come menos carne y trata de consumir más verduras y frutas.
Si esto te parece demasiado, considera tener al menos un día sin carne cada semana.
También vale la pena reducir el consumo de productos lácteos ya que conllevan emisiones de efecto invernadero como resultado de la producción y el transporte.
Opta por comprar más alimentos de temporada de origen local (¡y tira menos basura!).

4. Reducir y reutilizar… incluso el agua
Nos han hablado de los beneficios del reciclaje una y otra vez a lo largo de nuestras vidas.
Pero lo cierto es que el transporte y procesamiento de los materiales para el reciclaje también conlleva la emisión de dióxido de carbono.
Por eso, si reduces los desechos que tiras y tratas de reutilizar los materiales que ya usaste, puedes marcar un cambio.
No derroches agua.
“Una alternativa es la recolección de agua de lluvia”, asegura Aromar Revi.

5. Informar y educar a los demás
Entre todos podemos logarlo: reunirnos con nuestros vecinos para compartir alternativas y educarnos mutuamente en cómo establecer una vida comunitaria sostenible es también un paso importante.
Crea “redes compartidas” que puedan ayudar a agrupar recursos, como cortadoras de césped o herramientas de jardín, y lograr así un nivel de vida más ecológico.
“Todos estos cambios, cuando son practicados todos los días por miles de millones de personas, permitirán un desarrollo sostenible casi sin impacto en su bienestar”, considera Revi.

Con información de BBC News y Animal Político.

También te puede interesar: