Estás aquí
Del desastre en los penales mexiquenses, a la atención de pobres: Por Jesús López Segura / La Versión no Oficial Alfredo del Mazo Destacadas Editorial 

Del desastre en los penales mexiquenses, a la atención de pobres: Por Jesús López Segura / La Versión no Oficial

El Secretario de Desarrollo Social omite responder por el desvío de recursos de Eruviel Ávila

 

 

Francisco Javier Eric Sevilla Montes de Oca, sudoroso secretario de Desarrollo Social del Edomex, tuvo que hacer malabarismos verbales para comparecer ante diputados con una mayoría opositora en el Congreso local que le reclamaban la política asistencialista que sigue su dependencia, con un sesgo electoral perfectamente delineado y a todas luces insuficiente para abatir las múltiples carencias de una población con 8.2 millones de pobres y de ellos poco más de un millón en pobreza extrema.

Con el rebuscado lenguaje típico de la burocracia neoliberal que primero rompe y luego quiere “reconstruir el tejido social“, el ex director de readaptación social -habilitado como gestor del salario rosa y otros programas delmacistas-, presumía el carácter “multidimensional de su concepto de desarrollo social, orientado a combatir carencias, garantizar derechos y fortalecer capacidades, colocando siempre a las familias en el centro de las decisiones”.

“Con este marco de referencia, el gobernador Del Mazo puso en marcha un modelo innovador caracterizado por ser incluyente, integral, transversal e igualitario” -alardeaba Sevilla-, nada menos que “con el fin de garantizar, a cada familia, su acceso a una alimentación suficiente y nutritiva, a una salud y educación de calidad, a una vivienda digna y a un mejor ingreso”.

¡Hurra!: los neoliberales generan y extienden la pobreza de sus víctimas de gobierno, en forma masiva, pero luego corrigen ese pequeño desequilibrio con limosnas disfrazadas de programas sociales tan ambiciosos en su retórica, como escandalosamente insuficientes en la práctica.

En esas estaba don Eric Sevilla cuando lo sorprende una sencilla pregunta de la diputada Guadalupe Mariana Uribe Bernal, quien recordó que tras la revisión de la Cuenta Pública 2017, último año de gobierno del Chapitas Eruviel, la Auditoría Superior de la Federación (ASF) encontró que ese año no se ejercieron más de mil millones de pesos en salud y programas sociales, y que montos etiquetados se utilizaron para pago de sueldos a personal “fantasma” y a excedentes en contratos pendientes de aclaración o no aplicados, como lo reveló recientemente el portal de noticias Sin Embargo.

Don Eric Sevilla no solamente se hizo de la vista gorda y omitió responder a tan pertinente señalamiento de la diputada morenista por Naucalpan, sino que ni siquiera dijo bien su nombre, le cambió Mariana por María, lo que revela la falta absoluta de interés de un titular que comparece a la glosa del Informe de su Jefe, ante “la casa del pueblo”.

En los albores de la administración delmacista, estalló el escándalo nacional del Tatos o Tato, personaje que hizo famosos los penales del Estado de México por las terribles torturas que infligía a los demás reos con el fin de enviar a sus familiares los sanguinarios videos a fin de extorsionarlos.

¿Alguien en su sano juicio puede pensar que semejantes prácticas eran ajenas al conocimiento de las autoridades penitenciarias dentro y fuera de los reclusorios?

Al parecer don Alfredo del Mazo sí, pues nombró a un ex director de Readaptación Social en la Secretaría de Desarrollo Social. Quizá simplemente relacionó el término de “social” para tomar su decisión.

También te puede interesar: