Estás aquí
Una farsa, el supuesto “éxito” de Anaya en la Ibero. Se trató de un “acarreo ilustrado”: Por Jesús López Segura / La Versión no Oficial Destacadas Editorial Elección presidencial 

Una farsa, el supuesto “éxito” de Anaya en la Ibero. Se trató de un “acarreo ilustrado”: Por Jesús López Segura / La Versión no Oficial

Ciro Gómez parece azuzar a las fuerzas armadas a un golpe militar

 

 

“A 50 años del 2 de octubre del 68, ¡qué indignante que se agreda así a soldados… a marinos… a policías!”, repite una y otra vez Ciro Gómez Leyva en sus espacios televisivo y radiofónico de Imagen TV y Telefórmula, exhortando a la mano dura, a la represión de corte diazordacista. Por momentos incluso parece un llamado a la asonada militar, a una rebelión de las fuerzas armadas presuntamente “abandonadas a su suerte por su comandante supremo”.

No sería extraño que este promotor de un gorilato mexicano eche mano de este último recurso para evitar el triunfo de López Obrador, ante su fracaso en otras intentonas. Ya sugirió discretamente que lo mataran -dos veces destacó en su noticiario el gran riesgo que corría por su negativa “irresponsable” a rodearse de un cuerpo de seguridad, lo que animó a su amigo Ricardo Alemán a hacer lo mismo, pero en forma más abierta, menos embozada.

 

Apenas hace dos días, Ciro Gómez admitió que ya es insuperable la ventaja del tabasqueño. Quizá por eso ahora parece alentar un golpe de Estado. Antes, había azuzado a los empresarios, calentándolos previo a su reunión con el candidato de Morena al recordarles las expresiones con las que los había injuriado: “¡los llamó rapaces!, a ver cómo le va con ellos”, decía, pero como la reunión fue un éxito, ahora no le queda más remedio a este conductor golpista que atizar el fuego de la represión.

Una muestra clara de la vocación tendenciosa de este comunicador la dio el día de ayer cuando, Por la Mañana (en Telefórmula) su colaborador Ricardo López Cordero puso en evidencia la farsa de Ricardo Anaya en la Ibero, pues explicó que habiendo terminado el semestre, acudieron a la presentación del panista sólo sus fans, que llenaron fácilmente el pequeño auditorio de la Universidad Iberoamericana, lo que definitivamente desmiente que la comunidad en pleno de la Ibero sea “anayista por aclamación”.

Se trató simple y llanamente de una suerte de “acarreo ilustrado”. Ciro parecía regañar -fuera del aire- a su joven comentarista- y ya por la noche, ignoraba por completo esa vital información, para darle rienda suelta en Imagen TV a las bravatas fanfarronas de Anaya, quien festinaba “su gran éxito” ibérico y retaba a sus contrincantes a “no sacarle” y presentarse ante esa comunidad universitaria. ¿Por qué él no va a la UNAM?

Otro manejo “noticioso” que exhibe a Ciro Gómez de cuerpo entero, se relaciona con la golpiza que policías le propinan a familiares de los presuntos asaltantes de un militar en retiro que disparó su arma de fuego contra esos jóvenes “en defensa propia”, en una zona brava de la Ciudad de México.

En primer lugar, todo el mundo puede ver que el segundo disparo lo realiza cuando uno de los asaltantes está hincado en el suelo, lo que parece, a la distancia, un evidente tiro de gracia, una ejecución sumaria. En segundo lugar, en Milenio TV, Azucena Uresti presenta, sin ediciones, la forma brutal en que los policía golpean por lo menos a tres mujeres a las afueras del hospital donde llevaron a los presuntos asaltantes y al militar, pero Ciro edita esa parte y sólo presenta los gritos de las mujeres que acusan de asesino al militar que ultimó a uno y dejó mal herido al otro de sus familiares.

A Ciro no le indigna que policías golpeen en la cabeza, por la espalda, a una mujer, por el motivo que sea. Que multitud de fuerzas y mandos policiales y castrenses estén descaradamente aliadas con criminales. Hay muchas acusaciones e incluso imágenes de abusos de autoridad que van mucho más allá que una patada en el trasero, y que ponen los pelos de punta por su infinita crueldad y salvajismo de “las fuerzas del orden” (como Ciro les llama -como si hubiera algo parecido al orden en la selva mexicana actual).

Ciro Gómez (defensor mediático de oficio de Elba Esther Gordillo), Jorge Castañeda (carnal de Elba en el foxiato) y el propio Riqui Riquín Canallín, despotrican a diario contra López Obrador por su “alianza” con la maestra y acusan como traición del tabasqueño el que pacte civilizadamente con Enrique Peña una transición pacífica del poder.

Todo lo acomoda Gómez Leyva a conveniencia de sus intereses, pero pretende dar lecciones de periodismo “objetivo”.

¡No tiene vergüenza!

También te puede interesar: