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Eruvielistas parecen trabajar para la oposición en el Estado de México: Por Jesús López Segura / La Versión no Oficial Editorial Edomex Política Seguridad 

Eruvielistas parecen trabajar para la oposición en el Estado de México: Por Jesús López Segura / La Versión no Oficial

Raymundo Martínez, secretario de Movilidad, echa leña al fuego amigo

 

Lo que a lo largo del proceso electoral en el Estado de México se había estado percibiendo como “extrañas anomalías” en el comportamiento del priismo local, encabezado por un Ernesto Nemer maniatado y sumido en la miseria, parece consolidarse como un franco y cada vez más descarado sabotaje a la campaña de José Antonio Meade dese las filas ya no sólo del priismo antaño más influyente y poderoso del país, sino desde algunos sectores de la administración de Alfredo del Mazo.

La confrontación abierta del eruvielista incrustado como secretario de Movilidad en la administración actual, Raymundo Martínez Carbajal, con los transportistas del Estado de México -que hay que reconocer han realizado un gigantesco esfuerzo y millonaria inversión para la modernización de sus unidades- no tiene sentido.

La publicación de un decreto en la gaceta de Gobierno el pasado 20 de marzo donde se pretende obligar a los concesionarios -que han sido aliados incondicionales del priismo local- a que financien la instalación en sus unidades de cámaras, botón de pánico y otros aditamentos para incrementar la seguridad de los usuarios, parece una abdicación del gobierno que representa Raymundo a la obligación básica y elemental de todo gobierno de hacerse cargo de la seguridad de la ciudadanía. Pero al mismo tiempo tiene toda la fisonomía de una franca provocación, a unos días de las elecciones.

 

Lo menos que dice el líder vitalicio del Transporte mexiquense, Juan Sánchez, en entrevista con Ciro Gómez Leyva esta mañana, en Telefórmula, es que el decreto de la gaceta de Gobierno está hecho para obstaculizar el transporte. Que Del Mazo les prometió en campaña financiar los sistemas de seguridad. Que tuvieron que ir a negociar a Los Pinos porque el Sr. Martínez Carbajal se negó a recibirlos y que nada más llegó al cargo para imponerse. Que se ha abocado en medios de comunicación como el de Paola Rojas en Televisa y otro de TV Azteca a difamarlo, para mentir sobre la presunta propiedad de empresas que no son suyas. Que el Instituto del Transporte no los ha tomado en cuenta…

¿Y cuál es la respuesta de don Raymundo, según apunta el propio Ciro Gómez?:

“En ningún momento el candidato Del Mazo se comprometió a financiar los sistemas de seguridad”, es decir, tacha de mentirosos a los transportistas. Luego, asegura que “estos señores no tienen palabra” con referencia a la promesa hecha a los negociadores de Los Pinos de que no habría más movilizaciones de aquí al próximo viernes, cuando se reunirán a dialogar no con Martínez Carbajal, sino con el secretario general de Gobierno, Alejandro Ozuna.

Soberbio como lo definen columnistas locales, Martínez Carbajal acusa que el movimiento de los transportistas está politizado y refiere el pronunciamiento de Axel García en favor de Morena, como prueba de su dicho, lo que niega rotundamente Juan Sánchez quien se define a sí mismo como un servidor público interesado en mejorar el servicio y que si realiza marchas y protestas, es sólo porque las autoridades del transporte no lo han querido escuchar.

Mantener con millonarios contratos en la nómina de TV Mexiquense al columnista maldito, Ricardo Alemán, cuando ha sido repudiado en todo México por su exhorto nada disimulado para asesinar a López Obrador, constituye una afrenta contra cualquier intento de agradar al electorado mexiquense. Pero sumar esta confrontación gratuita con los transportistas, en plena campaña, por cortesía de otro de los tóxicos tumorcillos del eruvielismo en la administración de Del Mazo, revela que más allá de la evidente torpeza de Carlitos Aguilar y de la soberbia de Raymundo Martínez, algo muy tenebroso debe traer entre manos el exgobernador Ávila.

Pero también algo muy poderoso podría estar amenazando con revelar el señor de las chapitas, si no le mantienen sus caprichitos. ¿No cree usted?

 

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