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Bazbaz, al Cisen; el escandaloso caso de Paulette, en su historial Nacional Política 

Bazbaz, al Cisen; el escandaloso caso de Paulette, en su historial

Navarrete Prida realiza relevos en 20 áreas centrales de Gobernación

 

Alberto Bazbaz Sacal, quien ayer fue designado director general del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen) –órgano de inteligencia civil del gobierno mexicano–, es el mismo que como titular de la Procuraduría General de Justicia del Estado de México (PGJEM) tardó 10 días en encontrar el cadáver de la niña Paulette Gebara Farah –quien había sido declarada desaparecida– a los pies de la cama donde la pequeña dormía, en el departamento familiar.

El 21 de marzo de 2010, la madre de Paulette la arropó para dormir. Al día siguiente, la nana avisó que la niña, de cuatro años de edad, no estaba en su habitación. No había ningún rastro de la menor. A partir de entonces la PGJEM quedó a cargo del caso.

Los agentes hicieron una minuciosa reconstrucción de los hechos e incluso se ordenó el arraigo de los padres de la menor, pero el 31 de marzo el cuerpo fue hallado sin vida en su propia recámara, lugar al que previamente habían acudido peritos y binomios caninos e incluso donde la madre concedió entrevistas a la prensa.

El entonces procurador Bazbaz defendió la investigación pero no supo explicar por qué no se percataron antes de que el cuerpo estaba ahí. Ante el escándalo, renunció al cargo casi tres meses después. Argumentó que había quedado desgastado el vínculo de confianza que debe existir entre la Procuraduría y la sociedad.

Luego trabajó de consultor financiero privado hasta que el presidente Enrique Peña Nieto lo nombró, en 2013, responsable de la Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaría de Hacienda.

Casi ocho años después del episodio de la niña de Huixquilucan, y tras su paso por Hacienda en los primeros cinco años del sexenio, el secretario de Gobernación, Alfonso Navarrete Prida, lo nombró titular del órgano encargado de generar alertas de amenazas para la seguridad nacional. El Cisen recaba información para entregarla a los principales estrategas del país en la materia.

El Cisen ha tenido durante la actual administración un impulso operativo y presupuestal sin precedente, al pasar de una partida de menos de 2 mil millones de pesos en el sexenio pasado a más de 7 mil millones en años recientes; la mayor parte de ese monto fue dedicado a la construcción de cinco centros operativos regionales de inteligencia.

Bazbaz: el exjefe antilavado que interpuso sólo 317 denuncias en cuatro años

Alberto Bazbaz Sacal es uno de los artífices de la fracasada política de combate al lavado de dinero en México: entre 2013 y 2016, la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), que él dirigió hasta hoy, interpuso solamente 317 denuncias por presuntos hechos de lavado de dinero.

Informes recientes del Grupo de Acción Financiera (GAFI), de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) y del gobierno federal mostraron que el gobierno mexicano deja operar con impunidad a los grupos criminales, los políticos corruptos, los evasores fiscales y los demás criminales de cuello blanco, como lo documenta la revista Proceso en su edición 2149 que circula esa semana.

En 2016, por ejemplo, la Procuraduría General de la República (PGR) incautó 50 millones de dólares procedentes del lavado de dinero, apenas 0.1% de los 56.5 mil millones de dólares de dinero ilícito que cada año se genera en el país, según el gobierno federal.

En este esquema deficiente, la UIF -que dirigió Bazbaz– juega un papel fundamental: esta unidad centraliza millones de reportes sobre transacciones bancarias sospechosas y tiene acceso a los datos fiscales de los mexicanos y las empresas, los registros de comercio exterior, los expedientes judiciales y la información corporativa, entre otros.

Según el GAFI, la UIF tiene los “recursos y los conocimientos para recolectar y utilizar una gran variedad de inteligencia”, pero “la diseminación espontánea (de inteligencia) relativa al lavado de dinero y a otros delitos a la PGR es generalmente baja”.

En otras palabras: la UIF genera una enorme cantidad de información -su base de datos tiene más de 650 millones de registros-, pero pocas veces la comparte con la PGR para que ésta persiga los delitos -con una ineficiencia, además, de 98%-.

El GAFI observó que las autoridades mexicanas no consideran a la corrupción como una amenaza importante en materia de lavado de dinero; es decir, no dan prioridad a los delitos perpetrados por servidores públicos, aun cuando surgieron casos muy sonados de desvíos de dinero público en los últimos años.

Bazbaz renunció hoy a su cargo en la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SCHP) para sustituir a Eugenio Ímaz Gispert -un hombre muy cercano a Miguel Ángel Osorio Chong, hasta ayer secretario de Gobernación– en la dirección del Cisen.

Bazbaz fungió como procurador en el Estado de México entre 2008 y 2010, durante el gobierno de Enrique Peña Nieto.

El 25 de mayo de 2010 renunció a ese cargo, apenas cuatro días después de que la dependencia a su cargo informó que la muerte de la niña Paulette Gebara Farah fue producto de un accidente. En ese entonces, su gestión de la investigación fue severamente cuestionada.

Posteriormente, se dedicó a dar servicios de abogado y de consultor en el sector privado, hasta que Peña Nieto lo nombró al frente de la UIF en enero de 2013.

 

CON INFORMACIÓN DE:

La Jornada.- http://www.jornada.unam.mx/2018/01/12/politica/005n1pol

Proceso.- http://www.proceso.com.mx/518132/bazbaz-al-cisen-el-exjefe-antilavado-que-interpuso-solo-317-denuncias-en-cuatro-anos

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