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El pecado de Anaya y la traición de Margarita: Por Jesús López Segura. La Versión no Oficial Editorial Elección presidencial Nacional 

El pecado de Anaya y la traición de Margarita: Por Jesús López Segura. La Versión no Oficial

Del exitoso amasiato, a un divorcio riesgoso

 

Dice Ciro Gómez “por la noche” (Imagen TV), que la señora de Calderón (le disgusta mucho que “sus malquerientes” le digamos así a su amada Margarita) no se va a reunir con “El Bebé Anaya” antes de su conferencia en redes sociales de las 14 horas de hoy. Que la oportunidad de ese encuentro con ella ya pasó. Que es demasiado tarde y que sus filtradores oficiales ratifican su renuncia al PAN y su imprevisible aventura como “independiente“.

Curiosa forma tienen algunos analistas políticos de entender ciertos conceptos clave: no es “independiente” el ciudadano que se forja como opción política al margen de las burocracias partidistas, sino aquél que milita en un partido durante décadas y luego lo abandona sólo porque no le complacen sus aspiraciones personales.

El berrinche de Margarita -que jamás ha ganado una elección, pero que quiere ser presidenta de México por el único mérito de su nepotismo conyugal- es celebrado por el aparato de propaganda oficial con bombo y platillo: “Margarita Zavala sacude al país ante la posibilidad de su renuncia al partido, en tanto José Antonio Meade es ovacionado en la Cámara de Diputados“, grita con voz descompuesta Denise Maerker, mientras prácticamente todos los analistas de televisión y comentaristas de la prensa escrita, con las excepciones de siempre, coinciden en ubicar a “La Calderona” como una víctima inocente de Ricardo Anaya y vaticinan el fin de la carrera política de este nuevo ponching bag de la comentocracia oficialista.

La saña con la que se descalifica a Anaya sólo es comparable a la que desde hace varios lustros se cierne en la prensa hegemónica contra Andrés Manuel López Obrador. ¿Por qué?

Anaya, o “Canaya” como le llaman sus críticos más feroces, ha cometido el pecado de romper con el amasiato entre Peña y Calderón, acuerdo ya no tan secreto que facilitó cerrarle el paso a López Obrador durante dos sexenios seguidos de prianismo descarado, inmoral e ilegal. Le están cobrando ese pecado con un linchamiento mediático francamente purulento, como diría, sobre Margarita, Ernesto Ruffo, el primer beneficiario de las concertacesiones del salinismo, es decir, del primer sexenio de la dictadura neoliberal perfecta.

Lo que El Peje llama “la mafia del poder” encuentra su más puro ejemplo en este cónclave inconfesable que permitió derrotarlo en dos procesos electorales seguidos, no sólo por el presunto fraude cibernético, difícil de demostrar en lo que concierne a la prevaricación del voto, pero evidente en el respaldo mutuo entre dos partidos fusionados en lo obscurito para perpetuar la dictadura antipopulista que tiene sumido al país en la miseria de las mayorías, la descomunal riqueza de unos cuantos saqueadores y el luto generalizado de la población, víctima inerme de un genocidio calculado.

El pecado de Anaya es haber mantenido al margen de las decisiones del partido que dirige a Felipe Calderón, quien perdió el control del PAN desde que era presidente. Don Julio Hernández López describe así la debacle calderonista al interior del PAN que culmina ahora con la traición de Margarita, quien es señalada como víctima, cuando ella es la que da la espalda a su partido sólo porque no le cumplen sus caprichos de ex primera dama.

Zavala nunca tuvo probabilidad de ser designada candidata por una estructura panista que su esposo perdió de manera aplastante desde diciembre de 2010, frente a Gustavo Madero, padrino del propio Ricardo Anaya, quien luego traicionó al chihuahuense y ahora lo ha reagrupado. Desde ese 2010, Felipe Calderón no ha podido imponer a nadie: ni a su ex secretario particular Roberto Gil Zuarth, como presidente del PAN, ni a su delfín Ernesto Cordero como candidato presidencial en 2012, ni a su hermana Cocoa como gobernadora de Michoacán ni a su compadre Guillermo Anaya como gobernador de Coahuila. Lo único que ha podido hacer es negociar cuotas de candidaturas plurinominales viables: así acomodó al grupo de senadores que hoy, contra su propia historia, son llamados rebeldes: Javier Lozano y los propios Cordero y Gil Zuarth, entre otros, quienes se prestaron a la reciente maniobra divisoria priista que colocó a Cordero como presidente de la directiva del Senado“.

Lo que se perfila ahora, con la histérica decisión de Margarita y la cargada espontánea en favor del prianista híbrido José Antonio Meade (la forma en que lo ovacionaron en la Cámara de Diputados debe haberle caído como balde de agua fría a don Aurelio Nuño), es una elección presidencial dividida en tercios, matizados por una colección cuidadosamente calculada de “independientes”, entre los que Margarita recibirá todo el apoyo mediático oficial, para finalmente sacrificarla (como hicieron con Josefina tanto en la presidencial como en la del Estado de México).

El aparato de propaganda oficialista está cuidadosamente aceitado y funciona de maravilla, como se demuestra en el linchamiento casi unánime contra, precisamente, El Chico Maravilla, o aprendiz de mafioso, como le dice marrulleramente López Obrador.

Si no logran destrozarlo, Anaya irá por el Frente, pero si la asonada mediática en su contra logra defenestrarlo, su substituto podría ser El Bubis Mancera, opción “B” de los pactistas ahora que perdió la oportunidad de ir como “independiente” por culpa de los sismos.

Calderonistas y priistas insistirán, desde luego, en que Mancera sea el candidato del Frente, a fin de que le reste votos a López Obrador. Pero si Anaya sobrevive, y no hablo sólo en términos políticos (remember Luis Donaldo Colosio), entonces todo el apoyo semioficial se dirigirá hacia la Margaritaindependiente“, para que crezca sólo lo suficiente para declinar, al final, en favor de Meade, restándole votos a Anaya.

Paradójicamente, todo este enredo de la Margarita deshojada irrumpió en el momento más inoportuno, y a menos que Calderón y Peña tejan muy, pero muy fino, van a terminar beneficiando a su más odiado enemigo. ¿No cree usted?

 

Nota de referencia:

Julio Hernández López. Astillero. ¿Con M de Meade?
La Jornada.- http://www.jornada.unam.mx/2017/10/06/opinion/008o1pol

Ruffo sostiene que se iría de AN ‘una pus, un absceso’
El Financiero.- http://www.elfinanciero.com.mx/nacional/ruffo-sostiene-que-se-iria-de-an-una-pus-un-absceso.html

Meade acude a San Lázaro y se retira como si ya fuera “el ungido” al 2018
Proceso.- http://www.proceso.com.mx/506417/meade-acude-a-san-lazaro-se-retira-ya-ungido-al-2018

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