Estás aquí
El padre Solalinde enfrenta el infierno mexiquense: Bernardo Barranco Corrupción Elecciones IEEM 

El padre Solalinde enfrenta el infierno mexiquense: Bernardo Barranco

El IEEM se quiere lavar la cara ante el cúmulo de irregularidades cometidas por el propio órgano electoral

 

Bajo el proceso de un procedimiento sancionador, el Instituto Electoral del Estado de México (IEEM) ha citado el 13 de julio a comparecer al sacerdote Alejandro Solalinde, uno de los actores religiosos de origen mexiquense más destacados, bajo supuestas violaciones electorales. El PRD mexiquense lo acusa de cometer actos de proselitismo electoral en favor de Morena por mensajes difundidos en redes sociales, en especial en periodo de veda. El caso ha levantado interés y preocupación, pues se trata de un actor relevante en la vida política del país. En algunos casos su activismo en favor de los derechos humanos, en especial de los migrantes, lo lleva a sacudir la conciencia social y ética del país. Su infatigable celo en la denuncia le ha acarreado advertencias y acechantes amenazas de muerte en diversas ocasiones. Ahora Solalinde ha pasado ser de un amigo entrañable del PRD a un malqueriente…

… Es cierto que el sacerdote en su activismo y denuncia se sitúa en las fronteras del discurso antisistémico. De manera regular se enfrenta al Estado, a sus instituciones y gobiernos. Pero el caso que nos ocupa, tiene sus particularidades. Los días en periodo de veda, antes de la jornada del 4 de junio, el padre Solalinde subió varios tuits y videos, donde llamó al voto y a no dejar coaccionar el voto. También pidió a los obispos y sacerdotes de la entidad promover la participación ciudadana. También desmintió una nota falsa suministrada por el portal electorama.com de que declaraba un apoyo a Juan Zepeda. Se desmarcó tuiteando: “Respecto a nota falsa difundida hoy en un portal electrónico reitero que la maestra @delfinagomeza es la única opción de cambio en #Edomex”. El 3 de junio, regresa pronunciando: Mexiquenses, que no los sorprendan, no he dado apoyo a Juan Zepeda, ni al PRD, ni al PAN y mucho menos al PRI. La única oposición es Morena. Estos son los mensajes impugnados por el PRD. En términos de libertades, incluida la religiosa, Solalinde expresa su posición política, pero no llama a votar, ni a no votar; en favor o en contra de ningún partido. En sentido estricto no hace proselitismo, como sanciona la Constitución. Proselitismo es la acción, según el diccionario de Real Academia: El celo por ganar prosélitos, es decir, incorporar personas para una religión o causa política.

No hay una inducción evidente a terceros de manera explícita para votar por ningún partido. Por ello la propia Fepade ha desechado la queja, ya que no constituye ilícito. En Twitter, el funcionario federal Santiago Nieto escribió: ‘‘En la #Fepade hemos determinado la abstención de investigar en la denuncia vs el @padresolalinde. No es delito al no ser en acto de culto’’. Yo añadiría que no sólo es el lugar sino sus dichos. Este jueves, Solalinde se meterá en la boca del lobo, es decir visitará al IEEM. Se encarará con su secretario ejecutivo, Javier López Corral, masón proveniente de Atlacomulco. Un hombre frío del sistema, impuesto en 2008 por el entonces gobernador Enrique Peña Nieto. Solalinde por ello señala que ahora se enfrenta al PRI, el PRD como vehículo quedó atrás.

Sabe bien, que tanto el IEEM como el tribunal electoral local son territorios colonizados. La prédica social del cura se ha focalizado en una crítica sistemática al gobierno y al propio Peña: migrantes, Ayotzinapa, corrupción, vínculos con narcotráfico, entre muchos temas. ¿Será la hora de resarcimientos? ¿El grupo en el poder le cobrará tantas afrentas? No lo creo. El caso legalmente es débil y políticamente es inconveniente. El propio proceso poselectoral mexiquense se calentaría y se enturbiaría aún más la asunción de Alfredo del Mazo. El mismo IEEM saldría perdiendo que ahora se quiere lavar la cara ante el cúmulo de irregularidades electorales fraudulentas toleradas y cometidas por el propio órgano electoral. Habiendo tantos transgresores del proceso electoral mexiquense se cita a un cura valiente. Teniendo a tantos funcionarios del gobierno local, encabezados por su gobernador, como verdaderos delincuentes electorales se procede a intimidar a un luchador social. ¿Cuántos operadores neomapaches electorales disfrutan sus logros sin que nadie los toque? Sin duda, el PRD cometió un error de cálculo. Pregunto al partido, ¿por qué no se inconformó con aquella comida, a fines de marzo pasado, entre los obispos mexiquenses y el presidente Peña, en la que, según filtraciones de Proceso, les pidió apoyo por su candidato Del Mazo? ¿Eso no es delito electoral? Se vale encajarse contra el cura atrevido, pero frente a los príncipes de la Iglesia, ni quién se meta.

 
La Jornada.- http://www.jornada.unam.mx/2017/07/12/opinion/017a2pol

También te puede interesar: