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Javier Valdez: impunidad asesina Derechos Humanos Nacional Seguridad 

Javier Valdez: impunidad asesina

“Ningún periodista en México está a salvo”: Amnistía Internacional

 

Al mediodía de ayer, en pleno centro de Culiacán, fue asesinado Javier Valdez Cárdenas, corresponsal de este diario en Sinaloa y cofundador del semanario local Ríodoce. Dos sujetos armados lo despojaron de su vehículo y le dispararon varias ocasiones.

Es imprecisa la idea de que nuestro compañero se había vuelto un periodista especializado en temas de narcotráfico, delincuencia organizada y corrupción gubernamental. Fue más bien la realidad de su estado la que se deslizó por una pendiente de descomposición generalizada y por la pérdida de control de las autoridades constituidas. Y Javier hablaba de la realidad.

Fue ese proceso de desintegración lo que retrató en sus crónicas, en sus despachos y en sus libros, a sabiendas de que tal fenómeno era una amenaza de muerte para cualquier ciudadano, pero especialmente para los informadores.

A propósito de su última obra, Narcoperiodismo, editada a finales del año pasado, Javier dijo en entrevista con La Jornada: No hablamos sólo de narcotráfico, una de nuestras acechanzas más feroces. Hablamos también de cómo nos cerca el gobierno. De cómo vivimos en una redacción infiltrada por el narcotráfico, al lado de algún compañero en quien no puedes confiar, pues quizá sea el que pasa informes al gobierno o a los delincuentes.

El 23 de marzo cayó asesinada nuestra corresponsal en Chihuahua, Miroslava Breach Velducea. Hasta ahora, pese a las promesas gubernamentales de justicia, su crimen sigue impune.

En el país han sido asesinados más de 120 informadores de 2000 a la fecha. En la gran mayoría de los casos los responsables intelectuales y materiales ni siquiera han sido identificados, y mucho menos sometidos a juicio y sancionados conforme a derecho.

Matar a un periodista, a una mujer, a un defensor de derechos humanos, a un ciudadano cualquiera, se ha vuelto una actividad de muy bajo riesgo porque, según toda evidencia, en las instancias de gobierno estatales y federales la determinación de hacer justicia es meramente declarativa.

El hecho es que la responsabilidad última de las muertes de Javier, de Miroslava y de todos los periodistas caídos en el país, cuyo número creció de manera exponencial desde que Felipe Calderón declaró una guerra irresponsable y contraproducente contra la delincuencia organizada, recae en los gobernantes que no han sido capaces de garantizar el derecho a la vida de los ciudadanos, que han actuado con indolencia, en el mejor de los casos, ante el agudo deterioro de la seguridad pública, que han alimentado la espiral de violencia al convertir un problema originalmente policiaco en un asunto de seguridad nacional y que han sido omisas en la procuración e impartición de justicia.

Los gobiernos sinaloense y federal deben actuar ya y esclarecer y sancionar sin dilaciones el asesinato de Javier Valdez Cárdenas. Si las autoridades no ponen fin a esta violencia enloquecida, si no se emprende un viraje en las políticas de seguridad pública vigentes, en lo sustancial, desde el calderonato, y si este más reciente crimen no se esclarece conforme a derecho, se fortalecerá la percepción de que no hay autoridad alguna.

 

¿Por qué están matando periodistas?

No quieren que haya información sobre los negocios de la delincuencia y la clase política

Enrique Galván Ochoa. Dinero

¿Por qué están matando periodistas? No están asesinando a granel, los periodistas del círculo de amigos del gobierno reciben mimos y protección. Asesinan a los que pertenecen al pequeño grupo que se atreve a criticar o denunciar. Si estamos claros en esto, no es difícil contestar la pregunta: ejecutan periodistas para meter miedo, para silenciar a los demás. No quieren que haya información sobre los negocios de la delincuencia y la clase política. La estadística es horrenda: en marzo tres fueron asesinados en Guerrero, Veracruz y Chihuahua. En abril cayó uno más en Baja California Sur. Ayer se registró otro caso en Sinaloa. Todas las víctimas son igualmente lamentables, pero debo destacar que dos eran compañeros nuestros: Miroslava Breach Velducea, de Chihuahua, y Javier Valdez Cárdenas, de Sinaloa. Vale mencionar también el incidente ocurrido la semana anterior, cuando siete reporteros fueron interceptados por unos 100 hombres armados sobre la carretera federal 51 en Guerrero. Se los llevaron, los amenazaron y los despojaron de sus equipos. Peña Nieto escribió en Twitter: ‘‘Reitero nuestro compromiso con la libertad de expresión y prensa, fundamentales para nuestra democracia’’. Sería creíble tal vez si sus palabras vinieran acompañadas por la destitución, al menos, de los responsables de la seguridad del país: el secretario de Gobernación y el procurador general de la República. Si no es así, y no es, suenan huecas. Muy bien que nuestros compañeros organicen manifiestos y marchas. Sin embargo, eso no ha sido eficaz hasta hoy. ¿Quién nos asegura que no se están maquinando ahora mismo más crímenes? ¿Quién sigue en la lista? Es urgente llevar la protesta fuera de México, a organismos internacionales. Hemos visto que en el gobierno mexicano eso sí respetan y hasta temen. Aquí adentro es inútil hacer cualquier cosa, seguirá la masacre.

“Ningún periodista en México está a salvo”: Amnistía Internacional

“Ser periodista en México parece más una sentencia de muerte que una profesión”, lamentó Tania Reneaum, directora en México de Amnistía Internacional, al condenar el asesinato del periodista Javier Valdez Cárdenas en Culiacán, Sinaloa.

En un comunicado, la defensora sostuvo que el país “se ha convertido en una zona de alto riesgo” para periodistas que dan cobertura a temas de seguridad y el crimen organizado, mismos en los que se distinguió Valdez Cárdenas, Premio Internacional de la Libertad de Prensa 2011, otorgado por el Comité para la Protección de Periodistas (CPJ).

Tras resaltar que el del sinaloense es el segundo homicidio contra un corresponsal de La Jornada en lo que va del año –en marzo fue ejecutada Miroslava Breach en Chihuahua–, Reneaum señaló que el crimen “pone de manifiesto la alarmante situación de la libertad de expresión” y que “ningún periodista, sin importar el alcance de su medio, está a salvo”.

Al asegurar que ante el derramamiento de sangre de los comunicadores “las autoridades prefieren hacer caso omiso”, lo que “genera un profundo vacío que afecta el ejercicio de la libertad de expresión”, la directora de Amnistía Internacional México exigió una investigación independiente e imparcial “y todos aquellos sobre quienes pese la sospecha de ser responsables deben comparecer ante la justicia”.

Tania Reneaum citó datos de organizaciones especializadas en la protección de periodistas, Artículo 19 y Reporteros Sin Fronteras, al señalar que 105 periodistas han sido asesinados en México desde 2000, en tanto que en 2016, el país fue ubicado en el tercer lugar con el número más elevado de muertes de comunicadores, seguido de Siria y Afganistán.

 

CON INFORMACIÓN DE:

La Jornada.- http://www.jornada.unam.mx/2017/05/16/opinion/002a1edi

Enrique Galván Ochoa. Dinero. ¿Por qué están matando periodistas?
La Jornada.- http://www.jornada.unam.mx/2017/05/16/opinion/016o1eco

Proceso.- http://www.proceso.com.mx/486586/ningun-periodista-en-mexico-esta-a-salvo-amnistia-internacional

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