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Se niega Juan Zepeda a declinar en favor de Delfina, lo que beneficia a Del Mazo / LA VERSIÓN NO OFICIAL: Por Jesús López Segura Edomex Elecciones 

Se niega Juan Zepeda a declinar en favor de Delfina, lo que beneficia a Del Mazo / LA VERSIÓN NO OFICIAL: Por Jesús López Segura

Queda al descubierto el verdadero papel del PRIerredista Zepeda, “El Honrado Juan”


Como nunca antes en el Estado de México, las circunstancias de la contienda por la gubernatura llegan al punto en el que el PRD se convierte en el indiscutible “fiel de la balanza”, capaz de romper el empate técnico entre Alfredo del Mazo y Delfina Gómez. Pero definitivamente no hay ninguna intención de los PRIerredistas de definir la elección en favor de la izquierda mexiquense para liquidar la hegemonía tricolor de 86 años. Por el contrario, su misión de restar votos a Morena con el propósito de garantizar el triunfo de Alfredo Tercero, queda cada vez más en evidencia.

La disyuntiva no es casual. Estaba perfectamente prevista, calculada desde un principio y sólo los analistas no iniciados en lo que significa el “prianperredismo” mexiquense, o de plano los “interesados” no la ven.

Desde que la natural tendencia (antinatura dicen algunos que piensan todavía en el PRD como un partido de izquierda) de alianzas triunfadoras entre el PRD y PAN en varios estados de la República fue descartada para el Estado de México, se sospechaba de “acuerdos” entre dirigentes y/o caciques del panismo nacional con el Presidente Peña Nieto, para pactar, arreglar el triunfo de Del Mazo a cambio de facilitar el regreso del PAN a la Presidencia en el 2018.

Tal intercambio, aparentemente desigual, tiene sentido si tomamos en cuenta que el PRI es perfectamente consciente de su imposibilidad de mantener la Presidencia luego de la impopular gestión de Peña y prefieren una alternancia fingida con el PAN a fin de evitar, por tercera vez consecutiva, el arribo de López Obrador a Los Pinos, conforme a los deseos de Donald Trump, al tiempo que conserva el bastión mexiquense como generosa reserva burocrática para acomodar a las huestes del peñismo que, de otro modo, quedarían desamparadas y a merced de que un gobierno lopezobradorista o independiente les tomara cuentas de sus descomunales abusos y saqueos.

Ahora que Calderón y Anaya (por voz de Juan José Rodríguez Prats) ponen al descubierto pleno sus diferencias irreconciliables, es decir, su intención de imponer al personaje que protagonizará el acuerdo con Peña Nieto (el propio Ricardo Anaya o Margarita Zavala) y tomando en cuenta las enseñanzas invaluables del libro El Amasiato, de Álvaro Delgado, nos queda muy claro que el acuerdo con Peña no lo pactó Anaya (conforme a la hipótesis de Salvador García Soto en una de sus famosas columnas de El Universal), sino Calderón, y que Josefina no vino al Estado de México de la mano de Anaya, entonces, a servir de sparring, sino a competir realmente por la gubernatura.

Por su parte, Juan Zepeda ha gastado en tres ocasiones seguidas una fortuna en espectaculares, tanto en su informe como diputado local, como en la precampaña y en la campaña para gobernador, cuando ha tapizado la entidad con cientos de costosos anuncios, lo que provocó asombro entre los habitantes del Estado de México que rara vez hemos visto un despliegue publicitario de esa magnitud, fuera de una contienda por la gubernatura o en los derroches de Eruviel en sus informes de Gobierno con aroma de… precampaña presidencial.

Esto, aunado a los rumores de que el financiamiento de Zepeda proviene no de las arcas de Neza, como se quiere hacer creer, sino del gobierno priista estatal, resulta perfectamente congruente con el hecho de que Zepeda decida mantener su campaña y no declinar en favor de la opción de izquierda con posibilidades de triunfo, es decir, en favor de Delfina Gómez, lo que descaradamente beneficia a su socio secreto, el candidato del PRI, lo que Luis Sánchez, coordinador de campaña de Zepeda, trata de enmascarar con argumentos rencorosos en el sentido de que Morena no aceptó ir en alianza y por eso ahora no la van a beneficiar con una declinación:

“Se habló con Yeidckol Polevnsky, secretaria general de Morena; con Delfina Gómez, candidata al gobierno del estado, y con Higinio Martínez Miranda, alcalde de Texcoco y benefactor de Delfina. Todos dijeron que no. Ahora, ¡que asuman su responsabilidad! Pensaron que nos íbamos a desfondar y ahora somos el único partido que va en ascenso y no se ha estancado”, dijo Sánchez, conocido como el “usuario de la trata de personas”, quien piensa vender muy caros sus 14 puntos porcentuales. Tan caros como liquidar la posibilidad de una alternancia de izquierda en el Edomex jugando en favor de la secular hegemonía priista, a riesgo de ser considerado el mayor traidor de la izquierda nacional en la historia del país. De ese tamaño.

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