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LA GUERRA CONTRA EL NARCO LA INVENTÓ CALDERÓN SIN FUNDAMENTOS REALES: ESTUDIO DEL SENADO Nacional Seguridad 

LA GUERRA CONTRA EL NARCO LA INVENTÓ CALDERÓN SIN FUNDAMENTOS REALES: ESTUDIO DEL SENADO

Se crea artificialmente el terror para enmascarar el saqueo de la nación

Por Jesús López Segura

“Cuando Felipe Calderón decretó la guerra contra el narcotráfico, el uso de las Fuerzas Armadas en tareas de seguridad civil era completamente innecesario. La supuesta ola de violencia que sirvió como justificación para echar mano de estas fuerzas nunca existió: el ingreso del Ejército y la Marina en la lucha contra los cárteles de la droga solo desató en el país una violencia delirante. Estas son las demoledoras conclusiones de un estudio (“Seguridad interior: elementos para el debate”) que acaba de dar a conocer la Dirección General de Investigación Estratégica del Instituto Belisario Domínguez del Senado de la República”, reporta el agudo columnista de El Universal, Héctor de Mauleón.

La histérica propuesta de Calderón parecía más bien derivada de un pánico escénico del nuevo mandatario, muy nervioso por las recurrentes acusaciones de que había robado la elección a López Obrador, temeroso de un eventual levantamiento popular contra su recién estrenado gobierno.

Era bastante evidente en los primeros meses de su administración que exageraba mucho la presunta vulnerabilidad de las instituciones mexicanas por la amenaza creciente del “crimen organizado“. Casi a diario comparecía en los medios para exacerbar el miedo de la sociedad y justificar así el llamado a las fuerzas armadas para que se involucraran en esa guerra. Desde entonces, las violaciones a los derechos humanos de la población civil empezaron a incrementarse de forma exponencial, y el diagnóstico que daba el propio presidente cada vez que caían jóvenes asesinados o familias enteras en retenes, era que “estaban involucrados con criminales”.

“El número de homicidios cometidos en México venía cayendo desde 1995”, explica de Mauleón y abunda en su prestigiada columna:

“Había llegado a su punto más bajo en 2004. Las gráficas contenidas en el documento muestran que hubo un ligero repunte en 2006. En diciembre de ese año, la guerra contra el narcotráfico comenzó en Michoacán. Entre 2007 y 2010, los homicidios registrados en la entidad se dispararon. No solo ahí. Su crecimiento fue dramático en los estados en donde intervinieron las fuerzas militares. El documento admite que había razones para que el Estado se apoyara en las Fuerzas Armadas en el caso de Michoacán. De 550 homicidios en 2004, se había pasado a mil 2 en 2006. Puede decirse que en Michoacán la estrategia funcionó inicialmente: en 2007 el número de homicidios regresó casi al nivel de 2004. Pero en los estados en donde se siguió el ejemplo de Michoacán, la violencia aumentó de modo alarmante.”

Y remata el columnista: “La ola de violencia, si se atiene uno a las conclusiones del estudio, fue un invento del gobierno de Calderón que terminó provocando una epidemia verdadera. La epidemia sin fin en la que México, una década después, continúa sumergido”.

Los defensores de esa guerra retomada en términos prácticamente idénticos por Enrique Peña Nieto, como es el caso de Juan Ignacio Zavala, cuñado de Calderón y participante en la mesa de análisis de Ciro Gómez Leyva en Imagen TV, alegan que no se han presentado “alternativas viables” para combatir a los criminales y defienden la permanencia de las Fuerzas Armadas en esta tenebrosa aventura que sólo ha traído desgracia a las familias mexicanas -incluidas las de muchos marinos y soldados- con referencia a la nueva Ley que cocinan legisladores prianistas en el Congreso sobre “seguridad interior”.

Lo cierto es que la presencia del Ejército en las calles, a la que se han opuesto de manera viril los propios mandos que han cumplido las órdenes absurdas de su comandante en jefe (en turno), como es el caso del general Cienfuegos, secretario de la Defensa, parece más bien tener un efecto de intimidación para que los ciudadanos no se rebelen ante el abierto saqueo de las finanzas públicas por cuenta de administraciones estatales y municipales que han dejado al país en un virtual estado de quiebra. La Federación ha estado funcionando como una suerte de coordinadora general del saqueo y administradora del horror.

El caso de Veracruz, que a diario arroja anécdotas increíblemente vergonzosas, podría ser la punta de un iceberg de corrupción sin precedentes en la historia del país y quizá del mundo entero. Tal nivel de apropiación de las finanzas públicas por un puñado de burócratas corruptos, que operan con absoluta impunidad, requiere, necesariamente, un pánico disuasivo generalizado de la población, el terror al crimen organizado y a los soldados creado artificialmente como distractor.

El único detalle que falta para completar el análisis del “crimen organizado” en México, radica precisamente en introducir el factor “autoridades” en la ecuación. El crimen no combatido sino “organizado” por las propias autoridades para justificar la militarización del país, a fin de mantener el “orden”, mientras se ejecuta el saqueo de la riqueza nacional.

 

 

CON INFORMACIÓN DE.

Héctor de Mauleón, En Tercera Persona. La “ola de violencia” que inventó el gobierno de Calderón

El Universal.- http://www.eluniversal.com.mx/entrada-de-opinion/columna/hector-de-mauleon/nacion/2017/02/21/la-ola-de-violencia-que-invento-el

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