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VIDEGARAY NIEGA SER CORRECTOR DE ESTILO DE DONALD TRUMP, PERO LOS HECHOS LO DELATAN / LA VERSIÓN NO OFICIAL: POR JESÚS LÓPEZ SEGURA Economía y finanzas Editorial Estados Unidos Internacional videos 

VIDEGARAY NIEGA SER CORRECTOR DE ESTILO DE DONALD TRUMP, PERO LOS HECHOS LO DELATAN / LA VERSIÓN NO OFICIAL: POR JESÚS LÓPEZ SEGURA

La marcha se le sale de control a Isabel Miranda de… Peña

 

Ahora resulta que nuestro aprendiz de canciller está al servicio no de los mexicanos, que pagamos su jugoso salario, sino del enemigo declarado de México, Donald Trump, a quien ¡le corrige los discursos! ¿También le sirve el cafecito?

 

El Troyano Videgaray desmintió desde luego que haya corregido el discurso del presidente de Estados Unidos en el que anunciaba la construcción del muro en la frontera con México, como lo reveló la cadena televisiva CBS. El contenido del documento “horrorizó a Videgaray“, dice la fuente desmentida, ante lo cual Kushner, el yerno de Trump y amigo del canciller mexicano, le propuso reescribirlo juntos para hacerlo ‘‘menos dañino’’.

En un tweet, Videgaray escribió: ‘‘Nunca pensé que llegaría el día en que yo usaría esta frase, pero hoy aplica: fake news” (noticia falsa).

Falsa o no, ¿quién nos asegura que la manía de Trump de calificar a los medios de “deshonestos y mentirosos” no proviene de una “corrección de estilo” hecha por Videgaray?

En tanto, doña Isabel Miranda de Wallace sigue en su incansable procesión televisiva tratando de domesticar a los marchistas del domingo para que no se metan con don Enrique Peña y, al menos durante esas dos horas que, según ella, durará la marcha que culminará con el canto del himno nacional en el Ángel de la Independencia, “se concentren en el enemigo que es Trump“, no Peña. Ya habrá tiempo, promete, para marchar por otras causas… Se refiere a las masacres, saqueos y otras lindezas del peñismo…

Todo indica que esta convocatoria que hacen activistas del oficialismo más ramplón, apoyados por las televisoras, y que ha provocado interesantes confrontaciones de Julio Hernández López, por ejemplo, con Enrique Krauze, se le saldrá de control a las señoras Miranda de Wallace y otras destacadas mitoteras orgánicas del sistema, por lo que las consignas y mentadas de madre terminarán despeinando otros copetes y desenmascarando otras casas blancas…

En lo personal, no asistiré a la marcha porque temo terminar a chingadazos con los babosos que me quieran callar cuando grite el nombre de los verdaderos responsables de la tragedia mexicana, personajes ampliamente conocidos que lo único que tienen que ver con Donald Trump es su compulsivo afán de “negociar” con él para que siga recibiendo en su país a los millones de damnificados de una política económica y social genocida y depredadora, única responsable de la emigración que tanto, dicen, les preocupa.

Dios me libre de participar en una marcha cuyo objetivo sea fortalecer al Presidente de México en sus “negociaciones” con Trump, porque no creo que tales negociaciones -hechas a espaldas de los mexicanos, como la que se efectuó para recibirlo en Los Pinos cuando era un candidato en franca decadencia- beneficien al pueblo mexicano en ningún lado de la frontera. De cualquier modo, respeto a quienes tengan la energía como para asistir y echarle a perder el numerito a la lambiscona señora de Wallace.

“A los fascistas se les enfrenta, no se negocia con ellos”, decía hace muy poco tiempo un desmemoriado Enrique Krauze…

Y una forma de enfrentar a Trump, entre las muchas posibles, sería advertirle que si cancela el TLC, México legalizaría mariguana y cocaína, para venderla en un mercado perfectamente regulado a todos los turistas que, pasaporte en mano, la demandaran en nuestro territorio, exclusivamente para su consumo personal y el de sus acompañantes. No habría muro que detuviera el río de insaciables viajeros gringos en nuestros paraísos turísticos.

Esa medida podría beneficiar a México y colaborar fuertemente a eliminar las causas estructurales de la emigración hacia los Estados Unidos, porque fomentaría el turismo drásticamente, al ya no haber cárteles y violencia, sino un mercado legal de mota y coca de buena calidad, perfectamente vigilado que, adicionalmente, dejaría inmensos recursos económicos para realizar grandes campañas en contra del consumo de drogas, además de impulsar la agroindustria mexicana y la construcción de refinerías para dejar de importar gasolinas caras.

Sé que esta propuesta pondrá histéricos a los fanáticos del prohibicionismo, pero Trump no nos deja alternativas. Hemos sido tolerantes con sus huestes de adictos y puesto más de 200 mil muertos para cuidar a su población, la mayor consumidora de estupefacientes del mundo. Si Trump es incapaz de valorar ese sacrificio y nos quiere tratar como perros, lo menos que podría esperarse de un gobierno mexicano con un poco de dignidad, es una propuesta como la que expongo. ¿No cree usted?

 

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