LOS DERECHOS DE LAS MUJERES Y LOS NIÑOS, POR ENCIMA DE TODO: LA VERSIÓN NO OFICIAL / POR JESÚS LÓPEZ SEGURA

 

Los adultos deben tener absoluta soberanía sobre sus cuerpos

 

 

La iniciativa del Presidente Peña para aprobar los matrimonios igualitarios y la adopción de niños por parejas homosexuales ha desatado una polémica nacional que apunta a una grave polarización en todo el país. Antes de esto, la Reforma Educativa del peñismo, que en los primeros años de su instrumentación se limitó al aspecto de la evaluación de los maestros -olvidando por completo otros aspectos esenciales de toda buena reforma educativa-, provocó también un fenómeno de grave polarización social que tiene sumido al país, hasta la fecha, es decir, en los albores de su quinto y penúltimo año de gobierno, en una confrontación que afecta principalmente a los niños.

simpatizantes-del-frente-nacional-por-la-familia-fotoarte-notiguiaCualquier adulto debería ser enteramente libre de fumar mota e inyectarse lo que quiera o acostarse con quien quiera, mientras no afecte los derechos de terceros. Punto. Y cualquiera que trate de argumentar en contra de ese derecho fundamental, exhibiendo supuestas pruebas dizque científicas o revelaciones divinas, debería ser reconvenido por la autoridad para no andar discriminando a las personas, ni metiéndose en lo que no le importa. Así de simple.

Si una pareja de adultos considera que es normal, natural y sano tener relaciones sexuales de cualquier tipo, anal, oral, nasal, auricular o por cualquier otro orificio creado quirúrgicamente y ése es su gusto y afición, nadie tiene por qué tratar de imponerle alternativas. ¿Qué tiene esto de complicado?

Ahora bien, siguiendo el mismo criterio, si un niño que nace heterosexual es adoptado por una familia con hábitos homosexuales, por muy bien avenida que sea esa familia, por muy buena posición social y económica que tenga, es obvio que le va a crear conflictos a ese niño, cuya tendencia digamos espontánea (para no usar los términos natural o sano) está orientada hacia la heterosexualidad.

marchan-por-matrimonio-igualitario-en-mexico-fotoarte-notiguiaLo mismo vale para un niño que naciera homosexual. Sería violatorio de sus derechos humanos obligarlo a crecer en un ambiente familiar de tipo heterosexual, porque eso le crearía confusión y desdicha, además de seguros conflictos emocionales y psicológicos profundos en el futuro.

Los derechos de los niños y de las mujeres, que son los sectores abiertamente mayoritarios de la población, deberían estar por encima de los de cualquier minoría, sea ésta racial, social, económica, o sexual.

¿Es esto difícil de asimilar?

Ello significa que debería prohibirse la adopción de niños a curas, no porque carezcan formalmente de una pareja, sino porque en su caso el celibato genera toda clase de inclinaciones hacia la pederastia (como ha quedado demostrado en forma por demás escandalosa) y otras perversidades sexuales, acompañadas por una evidente tendencia de la institución eclesiástica al ocultamiento de la verdad. También debería restringirse seriamente la adopción de niños nacidos con determinada orientación de género (mayoritariamente heterosexual) a parejas con la orientación contraria, con el fin de evitarle a los niños eventuales conflictos psicológicos. Así de simple.

simpatizantes-del-frente-nacional-por-la-familia-fotoarte-notiguia2Peña pareciera estar gobernando para crear crisis en la llamada célula de la sociedad, es decir, en la familia, pero también en la escuela.

Los niños deberían estar en el centro de las preocupaciones de cualquier gobierno, sobre todo cuando este gobierno en particular ha sido incapaz de brindar seguridad, empleo, salud, y servicios de calidad a las familias. Ahora ni siquiera puede garantizar una normalidad escolar, ya no digamos una educación de calidad para las nuevas generaciones, como fanfarronea el impresentable Aurelio Nuño.

La torpeza del peñismo no parece tener límites. Su voracidad para el saqueo y la corrupción, para fomentar la impunidad, y la cada vez más inocultable alianza de autoridades con el crimen organizado es tan descarada y cínica que da la impresión de estar perfectamente calculada para gestar un clima de aparente ingobernabilidad que justifique un golpe de Estado. Tal hipótesis explicaría la reunión privada de Peña Nieto con Donald Trump, realizada quizá con el propósito de pactar con el fascista candidato republicano una asonada que impida la inminente llegada de un gobierno populista en su patio trasero.

simpatizantes-del-matrimonio-igualitario-marchan-fotoarte-notiguiaSi tan preocupante hipótesis es correcta, es decir, si Peña y su corte han determinado que no podrán ganarle en buena lid la elección a López Obrador ni con un candidato del PRI, ni con uno del PAN que garantice la continuidad del proyecto neoliberal que domina la escena nacional desde el Gobierno de Miguel de la Madrid, entonces todos los aparentes “errores” del peñismo que cada vez son más irritantes e insoportables para los mexicanos, tienen por objeto precisamente crear una revuelta que justifique la represión y un golpe militar. La Ley Atenco del Estado de México aplicada con rigor para ahogar en sangre y fuego la protesta social de cualquier tipo y color ideológico en todo el territorio nacional.

Desde el gobierno más desatinado de la historia mexicana, más incluso que el de Vicente Fox que resultó relativamente inocuo y hasta “simpático”, se han tolerado masacres a manos de fuerzas federales que han enlutado a decena de miles de familias. Se han auspiciado violaciones masivas de los derechos humanos por parte de un Ejército que nunca debió salir de sus cuarteles. Se han sacrificado inmensos recursos financieros y humanos en aras de un combate al crimen organizado que resultó absolutamente contraproducente, pues los niveles de tráfico y consumo de drogas no sólo no han disminuido, sino que aumentaron exponencialmente.

haz-un-churro-no-la-guerra-fotoarte-notiguiaPero como todo este horror inaugurado por Felipe Calderón y continuado irresponsablemente por Peña Nieto no ha sido suficiente para un legítimo levantamiento social en defensa propia, en autodefensa, se trata de generar entonces una conflictiva social completamente artificiosa y absurda, como la fomentada por el propio Estado en materia educativa y ahora polarizando a las familias mexicanas con el asunto de los matrimonios entre ciudadanos del mismo sexo.

La discusión a este respecto, fomentada en canales de televisión promotores de la cultura gay como Milenio TV, parece completamente fuera de foco. Los adultos deberían ser completamente libres de ejercer la soberanía sobre sus cuerpos sin que ningún burócrata tenga derecho a reprimirlos. Creamos la burocracia para que nos sirva, no para que se apropie de los recursos de la sociedad y viva en el derroche y la opulencia, mientras la mayoría de la sociedad se debate en la más absoluta miseria.

protestas-por-el-derecho-a-decidir-aborto-seguro-saquen-sus-rosario-de-mis-ovariosDeben respetarse los derechos de todos los ciudadanos, pertenezcan a mayorías o minorías. Pero los derechos de los niños deberían estar por encima de todo y ser custodiados celosamente por una sociedad en la que se tolera que sean golpeados por padres intoxicados de machismo o de alcohol y otras drogas, independientemente de si son homo o heterosexuales.

También muchas madres desahogan su frustración torturando a sus hijos, independientemente de si son mujeres oprimidas por un macho abusivo, o profesionistas liberadas o simplemente lesbianas. El gobierno infame que omitió imponer un castigo ejemplar a los responsables de la tragedia de la Guardería ABC, debería preocuparse más por los derechos de los niños que por los de minorías gay. ¿En qué parte del mundo, por lo demás, se ha intentado imponer una reforma educativa sin tomar en cuenta la opinión de los maestros y pasando por encima de sus derechos fundamentales?

homosexuales-marchan-por-matrimonio-igualitario-en-mexico-fotoarte-notiguiaLos heterosexuales tenemos también derechos. Podemos criticar los desfiguros de activistas homosexuales ataviados como prostitutas, con atuendos pornográficos que desorientan a nuestros niños cuando son exhibidos como algo perfectamente “natural y sano” en canales de televisión sujetos a concesiones y por lo tanto a la estrecha vigilancia del Estado Mexicano. No tenemos por qué ser quemados en leña verde y ser acusados de homofobia cuando manifestamos nuestro rechazo a una moda cultural que ofende nuestros instintos naturales más profundos.

La tolerancia y el respeto mutuo debe ser el tono que rija nuestras vidas en forma civilizada. Bienvenido el matrimonio entre parejas homosexuales, pero en el asunto de la adopción, los derechos que deben prevalecer por encima de cualquier controversia son los de la madre y los niños. Y a ese principio fundamental deberíamos estar sujetos tanto homo como heterosexuales. ¿No cree usted?