NICOLÁS ALVARADO ALBOROTA LAS REDES SOCIALES

Su columna de este martes, en la que expresa su poca afinidad con Juan Gabriel, ocasionó la furia de los usuarios de redes sociales

A dos días de la muerte de Juan Gabriel, Nicolás Alvarado, director de TV UNAM, fue objeto de discusión en redes sociales a causa de la columna que tituló No me gusta ‘Juanga‘ (lo que le viene guango), en la que expresa su poca afinidad hacia el cantante.

juan-gabriel-falleceCerca de las 11:00 de la mañana se posicionó como una de las tendencias en México y escaló entre los trending topics. Hacia las 19:30 horas, se habían generado casi 30 mil tuits que contenían la etiqueta Nicolás Alvarado.

La viralidad del tema provocó que también TV UNAM se convirtiera en tendencia al registrar poco más de 4 mil menciones.

La furia de los tuiteros fue tal que se abrió una petición en el portal change.org, en la que se pide la destitución de Alvarado como director de TV UNAM. Hasta las 19:30 horas, la petición había superado las 16 mil firmas.

“Sé bien que soy uno de los poquísimos mexicanos que no asumen a Juan Gabriel como un ídolo”, se lee en uno de los párrafos. Su texto provocó la furia de miles de usuarios de Twitter.

Unas líneas más adelante agrega que identifica a Juan Gabriel como “uno de los letristas más torpes y chambones en la historia de la música popular”.

Antes de rematar su texto con las líneas que han suscitado los comentarios más incendiarios hacia él en Twitter, Alvarado describió lo que José Luis Paredes Pacho le escribió en whats app mientras organizaban un programa especial dedicado al cantante, que se transmitirá por TV UNAM: “Cuando lo despojemos de su aura Televisa y del clasismo podremos escucharlo”

fallece-juan-gabriel-a-los-66-anosFinalmente escribió: “Mi rechazo al trabajo de Juan Gabriel es, pues, clasista: me irritan sus lentejuelas no por jotas sino por nacas, su histeria no por melodramática sino por elemental, su sintaxis no por poco literaria sino por iletrada”.

En su texto, Alvarado escribió que conoce “el valor icónico que lo hace tal, […] le otorga derecho a ser materia de análisis e incluso de homenaje en todos los espacios”, por lo que unos minutos después de enterarse del fallecimiento, reunió a José Luis Paredes Pacho —quien conduce la emisión semanal observatorio cultural en TV UNAM—, al crítico musical Uriel Waizel, a Luis González de Alba y al periodista cultural Marco Hernández para armar un programa “en caliente”, que ya se puede ver en el sitio de la televisora.

Al final de su texto, Alvarado se burla de sí mismo: “(Ahora discúlpenme mientras pongo una canción. Se llama ‘J’suis snob’ y la canta Boris Vian)”

 

Milenio, 31-08-2016: http://www.milenio.com/cultura/nicolas_alvarado-juan_gabriel-twitter-milenio-noticias_0_802120096.html

 

 

 

 

No me gusta “Juanga” (lo que le viene guango)

Sé bien que soy uno de los poquísimos mexicanos que no asumen a Juan Gabriel como un ídolo

FUERA DE REGISTRO

Nicolás Alvarado

fallece-juan-gabriel-1950-2016La muerte de Juan Gabriel secuestró mi comida familiar de domingo, como la de todos los mexicanos. Acaso extrañe el hecho a algunos, y particularmente a quienes me conocen. Porque dirijo un medio de comunicación, pero uno público y universitario, que no suele ocuparse de las noticias de farándula. Y, sobre todo, porque bien saben mis allegados que nunca me ha gustado Juanga: jamás fui a verlo en concierto (muchos atribuyen a ello mi reticencia a su trabajo), si hay discos suyos en mi casa –sólo dos: el álbum doble del concierto en Bellas Artes– es porque son propiedad de mi mujer, y conozco apenas unas pocas de sus canciones que, confesaré, me han bastado para identificarlo como uno de los letristas más torpes y chambones en la historia de la música popular, todo sintaxis forzada, prosodia torturada y figuras de estilo que oscilan entre el lugar común y el absurdo. Ello, sin embargo, no me lleva a la ceguera cultural ni a la insensibilidad sociológica: sé bien que soy uno de los poquísimos mexicanos que no asumen a Juan Gabriel como un ídolo. Y sé también que el valor icónico que lo hace tal, equiparable al de la Virgen de Guadalupe pero también al de Octavio Paz (no por lo que hizo sino por lo que representa en el imaginario nacional), le otorga derecho a ser materia de análisis e incluso de homenaje en todos los espacios, incluso en uno administrado por la Universidad Nacional, institución que estudia todo lo digno de ser estudiado, lo que por fuerza incluye también los fenómenos de masas que marcan la cultura.

Así, desde la mesa del restaurante contacté –bendito whatsapp– a José Luis Paredes Pacho, quien sabe de rigor intelectual pero también de idolatría pop, y quien conduce la emisión semanal dedicada a cultura –a toda la cultura–en Observatorio cotidiano, la barra de opinión de Tv UNAM. Armamos un programa en caliente. nicolas-alvarado-critica-a-juan-gabrielInvitamos a Marco Hernández –extraordinario periodista cultural y conocedor de varias subculturas, entre ellas la gay que es referencia obligada cuando se habla de Juan Gabriel–, a Uriel Waizel –que entiende de toda la música, de la más culta a la más indie a la más popular– y, vía telefónica desde Guadalajara, a Luis González de Alba, cuyas credenciales para ocuparse del tema son todas. (Aprovecho para hacer el anuncio completo: el programa está disponible ya bajo demanda en tv.unam.mx y se transmitirá por televisión este viernes a las 9 y media de la noche, en el horario habitual de Pacho.) Mientras urdíamos el proyecto, me llegaban toda suerte de mensajes de texto, unívocamente desolados. De mis compañeros de Difusión Cultural UNAM, tan tristes como como lo estuvieran la semana pasada por el fallecimiento de Ignacio Padilla, aun si por razones menos personales (aunque no menos íntimas). De otro amigo funcionario cultural –y hombre culto–, horrorizado por el escepticismo mostrado en televisión por nuestro Julio Patán ante el legado de Juan Gabriel. Ninguna conversación, sin embargo, resultó tan importante como la que sostuve –siempre por whatsapp– con el propio Pacho, cuyos mensajes cito aquí: “Si oyes el popurrí de Bellas Artes, verás el hallazgo de un mariachi soul, con arreglos tipo era de Acuario y riffs de guitarra funk con orquesta sinfónica”; “Amandititita es kitsch hípster; Juanga era insider, genial”; “En los palenques hacía bailar amaneradamente a los rancheros bigotones con coñac y pistolas, con canciones a gogó eternas, manejando los crescendos y las dynamics y las joterías: un James Brown”; “Sus letras, todas, son infames pero su música no tuvo escrúpulos. Pasó por encima de toda corrección: eso es camp”. Y, finalmente, la frase que me hizo no renegar de mi postura pero sí comprender el origen de mi error –porque sé bien que me pierdo de algo: de eso que tan brillantemente definiera Pacho en sus mensajes–: “Cuando lo despojemos de su aura Televisa y del clasismo podremos escucharlo.”

Las cursivas en clasismo son mías, y las pongo porque en ellas encuentro el origen de mi problema con Juan Gabriel (y digo mi problema porque es mío y no suyo, porque en vida o en muerte a Juanga le vengo guango). Creo que a estas alturas no necesito acreditar el respeto que me inspiran ciertos productos de la televisión comercial ni mi afinidad por la cultura gay. Mi rechazo al trabajo de Juan Gabriel es, pues, clasista: me irritan sus lentejuelas no por jotas sino por nacas, su histeria no por melodramática sino por elemental, su sintaxis no por poco literaria sino por iletrada. Y sé que la pérdida es real y que es enteramente mía. Pero condicionado como estoy por mi circunstancia, no puedo evitar reaccionar como reacciono.

(Ahora discúlpenme mientras pongo una canción. Se llama “J’suis snob” y la canta Boris Vian.)

 

Milenio, 31-08-2016: http://www.milenio.com/firmas/nicolas_alvarado_fueraderegistro2/Soy_uno_de_los_poquisimos_mexicanos_que_no_asumen_a_Juan_Gabriel_como_un_idolo_18_802299773.html

 

 

 

 

Dinero

Llama naco a Juan Gabriel y piden su cese

Enrique Galván Ochoa

juan-gabriel-con-abanicoEl rector de la UNAM, Enrique Graue, tiene desde ayer un problema que no necesitaba. Centenares de personas están pidiendo que destituya al director de TV UNAM, Nicolás Alvarado, por un texto que publicó sobre Juan Gabriel. Dice un fragmento: Mi rechazo al trabajo de Juan Gabriel es, pues, clasista: me irritan sus lentejuelas, no por jotas sino por nacas, su histeria no por melodramática sino por elemental, su sintaxis no por poco literaria sino por iletrada. Y sé que la pérdida es real y que es enteramente mía. Pero condicionado como estoy por mi circunstancia, no puedo dejar de reaccionar como reacciono. En el portal change.org están reuniéndose las firmas: Queremos a Nicolás Alvarado fuera de TvUNAM. Si todavía trabajara en Televisa, Emilio Azcárraga Jean ya lo hubiera cesado.

 

La Jornada, 31-08-2016: http://www.jornada.unam.mx/2016/08/31/opinion/006o1eco

 

 

 

 

Nicolás Alvarado y el Noa Noa en TV UNAM

POR JENARO VILLAMIL

El 30 de enero de 2016, con el título “Pide renuncia de Alvarado en TV UNAM”, el periódico La Jornada publicó la siguiente carta firmada por Carlos Mendoza, profesor del CUEC-UNAM, director del Canal 6 de Julio, uno de los medios nacionales más prestigiados por la calidad de sus reportajes y documentales políticos:

“Durante los años que Nicolás Alvarado practicó el periodismo cultural en Televisa se esmeró en hacer de sí mismo un personaje petulante y elitista, que rechazó toda noción de cultura con sentido social, y segregó muchas expresiones de aquellas corrientes artísticas y de pensamiento que no son de su agrado.

“La trayectoria del citado periodista y escritor es incompatible con el cargo de director de TV UNAM para el que fue recientemente nombrado, puesto en el que la ley orgánica de nuestra universidad alienta una función social de la cultura. Algunas de las corrientes artísticas y filosóficas despreciadas por Alvarado están vigentes en ella”.

te-vere-en-el-cielo-juan-gabrielComo profecía que en algún momento se cumpliría, la descripción de Carlos Mendoza sobre el “personaje petulante y elitista” la confirmó el propio Nicolás Alvarado en su desafortunado artículo periodístico titulado “No me gusta Juanga (lo que le viene guango)”, publicado este 30 de agosto en Milenio Diario.

No me sorprendió su exhibición narcisista y su evidente envidia por el éxito de un artista como Juan Gabriel. Alvarado se ha caracterizado por su antipatía o, mejor dicho, su nula empatía social en sus distintas intervenciones profesionales. Muy su derecho.

Me sorprendió más la presunción y descripción de cómo preparó el programa de Observatorio Cotidiano, en TV UNAM, canal televisivo de la principal universidad pública de América Latina, para abordar el fallecimiento de Juan Gabriel y lo que esto representa para la cultura del país:

“Así, desde la mesa del restaurante contacté –bendito Whatsapp– a José Luis Paredes Pacho, quien sabe de rigor intelectual pero también de idolatría pop, y quien conduce la emisión semanal dedicada a la cultura –a toda la cultura– en Observatorio Cotidiano, la barra de opinión de TV UNAM. Armamos un programa en caliente. Invitamos a Marco Hernández –extraordinario periodista cultural y conocedor de varias subculturas (sic), entre ellas la gay que es referencia obligada cuando se habla de Juan Gabriel–, a Uriel Waizel –que entiende de toda la música, de la más culta a la más indie a la más popular– y, vía telefónica desde Guadalajara, a Luis González de Alba, cuyas credenciales para ocuparse del tema son todas…”.

Así de sencillo. El director de TV UNAM nos dice que “cumplió” con una mesa de análisis, y demostró una incapacidad infinita para conectar con el fenómeno social, mediático, musical, periodístico que se está produciendo en todo el país, en Estados Unidos, en decenas de ciudades de América Latina y en las propias aulas de la UNAM, aunque le “venga guango” Juan Gabriel.

nicolas-alvarado-repudiado-por-criticar-a-juan-gabrielAl final de su texto, Nicolás Alvarado pretende vacunarse con una retahíla de sandeces sin sentido del humor, típica de quien se siente superior a sus lectores (y colaboradores):

“Mi rechazo al trabajo de Juan Gabriel es, pues, clasista: me irritan sus lentejuelas no por jotas sino por nacas, su histeria no por melodramática sino por elemental, su sintaxis no por poco literaria sino por iletrada. Y sé que la pérdida es real y que es enteramente mía. Pero condicionado como estoy por mi circunstancia, no puedo evitar reaccionar como reacciono”.

¡Fantástico! Al director de TV UNAM le debe pagar el Estado un salario para presumirnos que le irrita Juan Gabriel por su clasismo y su mal disimulada homofobia interiorizada.

Con esta parrafada no fue extraño que Nicolás Alvarado se haya convertido en Trending Topic –sus 15 minutos de infamia– y que en el sitio Change.org existan más de 12 mil firmas que en unas cuantas horas reclamaron su renuncia de TV UNAM.

Cito el párrafo final de la carta del cineasta Carlos Mendoza porque ahí está la clave del escándalo generado por Alvarado:

“La UNAM es una institución plural, calidad que ha demostrado no compartir ni valorar el señor Alvarado. Por eso parece justo pedirle un acto de congruencia personal mediante su renuncia a la dirección de TV UNAM”.

En congruencia también, no será mala idea ir a bailarle con lentejuelas al señor Nicolás el Noa  (No a Alvarado) frente a sus oficinas en TV UNAM.

 

Proceso, 31-08-2016: http://www.proceso.com.mx/452966/nicolas-alvarado-noa-noa-en-tv-unam