Rousseff: no está en juego mi mandato, sino Brasil

Rijoso debate en El Mañanero de Brozo sobre el golpe de Estado “blando” en Brasil

 

 

La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, abandonó ayer sus funciones en el Palacio de Planalto hasta que llegue a un resultado definitivo el juicio político en su contra que el Senado aprobó. “Sufro el dolor de la injusticia”, dijo declarándose una vez más inocente de los crímenes de responsabilidad de los cuales se le acusa.

carton-reforma-camacho-golpe-13-05-16En tono emotivo, Dilma alertó: “lo que está en juego no es mi mandato, es el respeto a las urnas, a la voluntad soberana del pueblo”. Mencionó sus tiempos de presa política de la dictadura y el cáncer que padeció. Dijo que enfrentó “el dolor indescriptible de la tortura, el dolor agobiante de la enfermedad”, y agregó que ahora enfrenta “el dolor innombrable de la injusticia”.

Por la tarde, el presidente interino, Michel Temer, confirmó que actuará como presidente efectivo, aunque no haya sido electo para el puesto (es, formalmente, el vicepresidente en funciones), y presentó al país su gabinete, en el que no figuran mujeres.

Lula, Rousseff, el PT y los demás partidos de izquierda, junto a centrales sindicales y movimientos sociales, reiteraron que consideran ilegítimo el gobierno de Temer y, una vez más, prometieron resistir y luchar para revertir el actual panorama en lo que dura juicio en el Senado de la presidenta electa y ahora apartada del cargo.

Nada en el escenario permite prever tiempos serenos para Temer, sino todo lo contrario.

En Debatitlán, de Brozo, hacían una defensa tan bien fundamentada de Dilma, que hasta Beatriz Pagés se sumó, pero en eso irrumpió un malhumorado JJ Rodríguez Prats, callando con insultos a sus interlocutores, para justificar el “golpe blando” brasileño en términos de que la ley es la ley y aunque no guste hay que aplicarla, incluso comparando a la Rousseff con Nicolás Maduro. No hay que perderse el video de los exabruptos del panista en Debatitlán y la sentencia final de Rafael Cardona, quien aclara que una cosa es aplicar estrictamente la ley y otra muy distinta usar la ley para lograr fines políticos francamente golpistas…

Tradilma-rousseff-se-muestra-desconcertada-al-saber-de-su-juicio-fotoarte-notiguias la cáscara de las formalidades se ha desarrollado desde el año pasado un proceso disruptivo del orden constitucional y de los principios republicanos, uno de los cuales, el de la voluntad popular como origen de la legitimidad gubernamental, fue abiertamente atropellado en aras de satisfacer los intereses de una clase político-empresarial corrupta, regresiva y antidemocrática.

No en vano se ha caracterizado lo sucedido como “golpe de Estado blando”, es decir, la interrupción injustificada de un mandato popular y su remplazo por un proyecto de signo económico y social contrapuesto que no fue sometido al veredicto de las urnas. En efecto, meses antes de que Rousseff fuera obligada a dejar el cargo, Temer anunció las acciones que habría de emprender como presidente provisional, y entre ellas figuraban el realineamiento del país con los organismos financieros internacionales y la vuelta a las recetas económicas antipopulares y recesivas del llamado “consenso de Washington”.

El viraje que ahora se busca imprimir tiene también –aunque eso no se mencione por la camarilla que rodea al jefe en funciones del Ejecutivo– consecuencias inevitables en la política social. De modo que en los 180 días que habrá de durar el juicio contra Rousseff en el Senado, Temer y su grupo se proponen demoler la orientación social y progresista que ha caracterizado al gobierno en los últimcarton-reforma-rictus-impeachment-13-05-16os 13 años, durante las presidencias de Luis Inazio Lula da Silva y la propia Dilma, y acabar con la política exterior soberanista y latinoamericanista de las administraciones emanadas del Partido de los Trabajadores (PT).

A menos que el régimen provisional adopte formas abiertamente represivas, autoritarias e incluso dictatoriales –perspectiva que ciertamente no puede descartarse–, el aparato institucional carece de la solidez política para llevar a cabo lo que se proponen los instigadores del “golpe blando“.

En esas circunstancias, nada garantiza que los gobernantes sustitutos puedan siquiera mantener la paz social, y mucho menos efectuar, en sólo tres meses y en el ambiente de inestabilidad y zozobra que vive el país, un giro de 180 grados en las políticas públicas, económicas y sociales. Por el contrario, resulta inevitable imaginar un escenario de conflictos sin término. A la postre, la única salida viable a la crisis sería la exculpación senatorial de la presidenta ayer suspendida y que sus opositores busquen el poder no con un golpe de mano, sino presentándose a las urnas.

 

La larga crisis brasileña

senado-de-brasil-determina-juicio-politico-contra-dilma-rousseff-fotoarte-notiguiaDesde 2013, en Brasil se registró una notable alza de las huelgas y movimientos sociales. Los de abajo relanzaron su lucha por la dignidad y por la vida. Fue la señal de alarma para los de arriba. En uno de los países más desiguales del mundo, donde las clases coinciden con el color de piel, el clasismo y el racismo se expresan con la brutal violencia que caracteriza a las sociedades coloniales.

No se puede decir que todo ha sido meticulosa y fríamente calculado, pero es cierto que lo anterior ha terminado por ser piedras de la arquitectura de una estrategia golpista con el objetivo, a como sea, con quien sea, de sacar al PT del gobierno.

 

Con información de La Jornada, 13-05-2016: http://www.jornada.unam.mx/2016/05/13/mundo/021n1mun