La administración de Peña naufraga en el Río San Juan: La Versión No Oficial, Por Jesús López Segura

 

El gobierno mexicano ha llegado a tal punto de quiebra, que ni siquiera podría ofrecer la cabeza de Zerón para salvar un poco de su exigua credibilidad

 

 

 

carton-reforma-camacho-malhumor-social-02-05-16La administración de Enrique Peña está encontrando su Waterloo en Ayotzinapa, está naufragando en el Río San Juan, donde fue sorprendido el director de investigación criminal de la PGR, Tomás Zerón, practicando diligencias que violan flagrantemente el debido proceso, incluso con la presumible siembra de pruebas falsas en un caso tan delicado. Imagínense ustedes lo que no hará este señor en casos menos observados internacionalmente.

Zerón fue, al lado de Alfredo Castillo, responsable de la investigación en el caso más ridículo de la historia judicial mexicana: el de la niña Paulette. Y junto con Castillo, parece gozar de la confianza indeclinable de un presidente que cuida más a sus presuntos amigos que a su propio prestigio.

El gobierno mexicano ha llegado a tal punto de quiebra, que ni siquiera podría ofrecer la cabeza de Tomás Zerón para salvar un poco de su exigua credibilidad en el ámbito nacional y prácticamente nula en el internacional.

Luego de la renuncia o el despido del señor “Sembrón” tendrían que caer, en cadena, un número indeterminado de cabezas implicadas en las múltiples irregularidades qutomas-zeron-y-ayotzinapa-02-05-2016e en este caso se suceden casi a diario, como el guión inescrutable, y al mismo tiempo evidente, de la guerra sucia de un Estado totalitario contra su población civil.

Ayotzinapa es el estandarte doloroso de 43 padres atormentados que ya nada tienen que perder, el emblema de los miles de desaparecidos, enterrados en fosas clandestinas que se desbordan en Guerrero, y en otras partes del país, como testimonio inocultable de una tiranía, una dictadura militar apenas disimulada.

La PGR y Gobernación lo saben, o lo intuyen al menos y por eso hacen gala de torpeza inaudita al mantener en el cargo a ese cara dura, a quien el solo desmentido de la ONU -organismo internacional implicado por Zerón como presunto testigo de sus violaciones al debido proceso en el Río San Juan- lo pone en la picota del escarnio mundial en el tema más delicado que afronta la fallida administración peñista.

El Gobierno del “nuevo PRI” ha entrado de lleno en una fase terminal. No pueden sus funcionarios ocultar el pánico que les produce el derrumbe estrepitoso de su mentira histórica en el escándalo de Iguala. Y ello se debe a que el entramado de las miles de desapariciones forzadas que hay detrás de Ayotzinapa se va desgranando por la terca, persistente demanda de los familiares de los normalistas de que se los devuelvan, vivos o muertos.

jesus-murillo-defiende-verdad-historica-29-04-2016Jesús Murillo Karam pretendió darle carpetazo al delicadísimo asunto con su “verdad histérica”, pero no contó con la tenacidad heroica de los familiares de los muchachos. No imaginó la tozuda obstinación de padres que no darán nunca su brazo a torcer, porque les arrebataron en cada hijo asesinado la esperanza ya no de una vida mejor, sino de la vida misma. No contó con la inmensa dignidad que convertiría a estos humildes padres campesinos, en los luchadores sociales más eficaces del nuevo milenio, porque no requieren vociferar consignas socialistas en irreverentes marchas y plantones. No necesitan armar guerrillas clandestinas. No tienen que amotinarse en las calles. Sólo claman porque les devuelvan a sus hijos.

Los tiranos de todas las latitudes, que escondieron durante décadas sus atrocidades gracias al control absoluto que ejercían sobre los medios de comunicación, han venido cayendo, uno a uno, gracias a la más gel-oprobio-de-ayotzinapa-02-05-2016rande revolución de todos los tiempos, la protagonizada por ciudadanos simples que se comunican entre sí a lo largo y ancho del planeta, a través de la maravilla de las redes sociales, lo que contrarresta instantáneamente cualquier intento de tiranías locales por ocultar la verdad. Así de simple y así de increíblemente complejo.

Y la verdad sobre Ayotzinapa tiene que ver también con la inocultable implicación de la izquierda mexicana -más allá de su vergonzoso colaboracionismo en la firma del Pacto por México- en la instauración del terror en Guerrero, ese estado ensangrentado. Habría que preguntarle a Jesús Zambrano por qué no hizo nada por quitar de la silla a José Luis Abarca, a quien su partido postuló y llevó al poder en Iguala. No puede alegar desconocimiento después de las balconeadas que le pusieron por televisión René Bejarano y Dolores Padierna.

¿De ahí viene su premio como jefe de la Cámara de Diputados?

Habría que preguntarle a Jesús Ortega -el inquisidor judicial de la periodista Sanjuana Martínez- por qué condicionó la candidatura del PRD al Gobierno de Guerrero a que se le cuidaran las espaldas a Ángel Heladio Aguirre Rivero, como lo revela Armando Ríos Piter en una inusitada entrevista televisiva con Carlos Loret de Mola que casi pasa desapercibida, cuando podría haber sido el mayor escándalo de la “revolución democrática”.

También habría que preguntarle a Andrés Manuel López Obrador por qué luce tan callado en el tema de Ayotzinapa. ¿Algo le molesta en el penoso asunto de Lázaro Mazón?

impunidad-de-aguirre-por-ayotzinapa-02-05-2016Finalmente, habría que preguntarle a Gobernación, a la PGR y a las huestes de analistas especializados en el tema, por qué olvidaron lo revelado por el columnista Salvador García Soto en una de sus valiosísimas aportaciones en El Universal, sobre el presunto noviazgo de Ángel Heladio Aguirre con la mujer de Abarca, jefa de Guerreros Unidos.

Heladio era nada menos que el Gobernador durante la noche de Iguala. ¿Es su alardeada amistad con el Presidente Peña la que lo hace inmune a cualquier cuestionamiento?